Denuncian demora en traslado de víctimas del accidente de Imata

Tres personas murieron tras el choque entre una camioneta y un bus interprovincial en la carretera Arequipa-Puno. Emilio Puma, hermano de Julia Quispe Ramos una de las víctimas del accidente, denunció que el cuerpo llegó 10 horas después del accidente a la morgue de Arequipa pese a que las diligencias ya habían culminado.

TRES PERSONAS FALLECIERON

Familiares de Julia Quispe Ramos denunciaron una presunta demora irregular en el traslado de su cuerpo a la Morgue Central de Arequipa, tras el accidente que dejó tres fallecidos en el sector de Imata, en la carretera Arequipa-Puno. Los deudos aseguraron que esperaron por varias horas sin información clara, pese a que las diligencias en la zona del siniestro ya habrían concluido.

El accidente ocurrió la tarde del martes 12 de mayo, a la altura del kilómetro 161 de la vía Arequipa-Puno, en el sector de Imata. De acuerdo con reportes periodísticos, una camioneta de placa D3Z-030 colisionó contra un ómnibus interprovincial de la empresa Transzela, de matrícula F6R-952, en circunstancias que aún son materia de investigación.

Las víctimas fueron identificadas como Leandro Mamani Charca, de 41 años; Andrea Julia Quispe Ramos, de 40; y Eder Joel Canaza Callo. Los tres viajaban en la camioneta involucrada en el impacto frontal con el bus interprovincial. Según la información preliminar, dos de ellos habrían fallecido en el lugar debido al fuerte impacto.

El drama de los familiares se trasladó luego a los exteriores de la Morgue Central de Arequipa. Emilio Puma, hermano de Julia Quispe, sostuvo que se enteraron del accidente cerca de la medianoche y viajaron desde Juliaca hacia Arequipa con la expectativa de encontrar el cuerpo de su familiar para iniciar los trámites correspondientes.

Sin embargo, al llegar a la morgue, denunciaron que el cuerpo aún no había ingresado. Según su testimonio, recibieron versiones contradictorias sobre el traslado: primero les indicaron que ya estaba en camino, luego que se encontraba por Yura y después no obtuvieron una respuesta precisa. La familia afirmó que habían transcurrido alrededor de diez horas desde el levantamiento del cadáver.

Los deudos también cuestionaron la participación de una funeraria en el traslado. Aseguraron que no autorizaron a ninguna empresa para hacerse cargo del cuerpo y expresaron temor de que se busque condicionar la entrega al pago de un servicio. Esa denuncia deberá ser esclarecida por el Ministerio Público y la Policía para determinar quién dispuso el traslado y bajo qué procedimiento.

César Sebastián Pacori, padre de la víctima, pidió apoyo de las autoridades para que el cuerpo de su hija sea entregado y pueda ser trasladado a Juliaca. Entre lágrimas, señaló que la familia esperaba realizar los trámites desde temprano, pero la demora les impedía avanzar con la necropsia, la documentación y el retorno a su ciudad para darle sepultura.

Julia Quispe Ramos era comerciante de frutas y trabajaba con su familia en el mercado Las Mercedes y en la feria dominical de Juliaca. Según sus familiares, viajaba con frecuencia por motivos laborales y regresaba desde Arequipa hacia Juliaca cuando ocurrió el accidente. La víctima deja un hijo de 13 años.

La tragedia de Imata exige dos respuestas: una investigación técnica sobre las causas del choque y una explicación inmediata sobre la demora denunciada en el traslado de los cuerpos. La muerte en carretera ya golpeó a tres familias; lo que no puede ocurrir es que la falta de información, la descoordinación o un presunto manejo indebido del traslado prolonguen el sufrimiento de quienes solo buscan despedir a sus seres queridos.

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.