Sánchez cerró campaña con promesas de comisión de la verdad y lucha contra corrupción
Con wiphalas flameando, música andina de fondo y arengas políticas que se extendieron hasta altas horas de la noche, el candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez Palomino, realizó en Arequipa cierre de campaña antes de la segunda vuelta electoral del próximo 7 de junio.
EN AREQUIPA
La actividad se desarrolló en la avenida Independencia, una de las principales vías de la ciudad, actualmente sometida a trabajos de mantenimiento vial. Aprovechando la suspensión temporal del tránsito vehicular, los organizadores instalaron un escenario en plena vía pública, donde desde tempranas horas comenzaron a congregarse simpatizantes procedentes de distintas provincias de Arequipa y regiones vecinas del sur del país.
Aunque la actividad estaba prevista para horas de la tarde, Roberto Sánchez llegó alrededor de las 19:30 horas, luego de participar en un acto político en Juliaca, región Puno. El candidato apareció vestido con un poncho y fue recibido entre aplausos y cánticos por sus seguidores. Ya sobre el escenario, dejó momentáneamente su tradicional sombrero chotano para colocarse uno representativo del Valle del Colca, gesto que fue celebrado por los asistentes.
Acompañado por dirigentes sindicales, representantes sociales y miembros de su fórmula presidencial, Sánchez saludó durante varios minutos a la multitud. Posteriormente bailó wititi junto a simpatizantes y entonó el himno de Arequipa antes de iniciar su discurso central.
Uno de los anuncios más importantes de la noche estuvo relacionado con las protestas sociales registradas entre 2022 y 2023 tras la destitución del expresidente Pedro Castillo. Sánchez informó que, de llegar al Gobierno, impulsará la creación de una Comisión de la Verdad para investigar las muertes ocurridas durante las manifestaciones y determinar responsabilidades políticas y penales.
“Vamos a instalar una Comisión de la Verdad que investigue cómo fue que el pacto mafioso parlamentario decidió, en vez de contener democráticamente la protesta de nuestro pueblo, responder con represión. No vamos a parar hasta conseguir justicia”, declaró ante la multitud.
Las referencias a las protestas y al rechazo al actual gobierno fueron recurrentes durante el mitin. En varios momentos, los asistentes respondieron con consignas contra el Congreso y el fujimorismo, mientras el candidato insistía en la necesidad de recuperar la confianza ciudadana en las instituciones.
Otro de los anuncios centrales estuvo vinculado a la lucha contra la corrupción. Sánchez aseguró que aplicará “muerte civil” a funcionarios condenados por actos ilícitos y prometió una política de tolerancia cero frente a este problema.
“Seremos implacables contra la corrupción. Compañero nuestro o cualquiera que sea hallado en hechos de corrupción, no solamente lo vamos a expulsar, no solamente lo vamos a poner ante el sistema de justicia, sino que si se comprueban sus delitos le vamos a aplicar muerte civil para que nunca más trabaje en el Estado un corrupto”, afirmó.
El postulante sostuvo que los recursos públicos deben priorizar la reducción de la pobreza y el fortalecimiento de servicios básicos como salud, educación e infraestructura.
“Esa plata es para eliminar la pobreza, para un buen hospital, una buena carretera y un buen colegio. No podemos tolerar que nadie se robe los recursos del pueblo”, agregó.
Durante su intervención, Sánchez también reiteró varias de las propuestas económicas y políticas planteadas durante la campaña electoral. Entre ellas, defendió la necesidad de fortalecer el rol del Estado, mejorar la distribución de los recursos provenientes de la actividad minera y promover cambios constitucionales mediante un eventual referéndum ciudadano.

Asimismo, cuestionó el modelo económico vigente y aseguró que el crecimiento registrado en los últimos años no ha beneficiado de manera equitativa a toda la población.
“El sur del Perú no puede seguir esperando mientras las grandes riquezas salen de nuestras regiones sin traducirse en bienestar para la población”, expresó.
Las críticas al fujimorismo ocuparon buena parte del discurso. Sánchez responsabilizó a Keiko Fujimori de la crisis política y reiteró consignas orientadas a confrontar a los sectores que —según afirmó— han controlado el poder político y económico durante las últimas décadas.
En paralelo, reivindicó la identidad de los pueblos andinos y amazónicos, cuestionó el centralismo limeño y sostuvo que amplios sectores de la población continúan excluidos pese al crecimiento económico registrado por el país.
La parte final de la actividad adquirió un tono más emotivo y personal. Roberto Sánchez presentó a sus padres, Santiago Sánchez y Sabina Palomino, quienes subieron al escenario entre aplausos de los asistentes.
Visiblemente emocionado, el candidato recordó las dificultades económicas que enfrentó su familia y agradeció las enseñanzas recibidas durante su infancia.
“Sé que soy un hombre imperfecto, pero quiero comprometerme aquí delante de mi pueblo porque yo no le voy a fallar a mi pueblo, yo no lo voy a traicionar”, manifestó antes de concluir su discurso.
Más allá de los anuncios políticos, el cierre de campaña en Arequipa confirmó que la estrategia discursiva de Juntos por el Perú se mantiene centrada en la reivindicación de los sectores populares y del denominado “Perú profundo”, combinando propuestas de reforma política, mensajes anticorrupción y demandas de justicia por las protestas sociales.
No obstante, durante el mitin estuvieron ausentes anuncios concretos vinculados a proyectos de impacto regional para Arequipa, así como propuestas específicas relacionadas con sectores clave como salud, educación, transporte o infraestructura local.
