Advierten que próximo presidente gobernará un país dividido y con baja legitimidad
La ajustada diferencia entre los candidatos que disputan la Presidencia de la República evidencia un escenario de polarización que marcará el inicio del próximo gobierno. Consideran que cualquiera de los dos postulantes que resulte ganador deberá enfrentar el desafío de gobernar un país profundamente dividido.
El politólogo José Salazar señaló que el próximo mandatario asumirá el poder con una legitimidad limitada debido al reducido respaldo obtenido durante la primera vuelta electoral. Según explicó, Keiko Fujimori alcanzó alrededor del 17 % de apoyo ciudadano y Roberto Sánchez cerca del 12 %, cifras que reflejan una fragmentación política sin precedentes.
“Cualquiera que gane va a encontrar un país lamentablemente dividido”, manifestó Salazar, quien consideró indispensable que el futuro gobernante impulse el diálogo y busque consensos con los sectores que no respaldaron su candidatura.
A su juicio, cerca del 80 % de la población no eligió a ninguno de los dos candidatos en la primera vuelta, por lo que será necesario desarrollar una gestión basada en la empatía y la capacidad de concertación. Asimismo, advirtió que el próximo presidente no contará con el tradicional período de respaldo ciudadano conocido como “luna de miel”, por lo que deberá adoptar rápidamente medidas que generen confianza y estabilidad.
También atribuyó el elevado ausentismo electoral al desencanto de una parte importante de la ciudadanía. Consideró que muchos peruanos acudieron a votar motivados más por el rechazo a una candidatura que por una verdadera identificación con alguna propuesta política.
En ese contexto, planteó la necesidad de emprender reformas profundas al sistema electoral. Entre los aspectos que consideró prioritarios figuran la reducción de la fragmentación partidaria, el fortalecimiento de la representación política y la mejora de los mecanismos de financiamiento y difusión de las organizaciones políticas.
Por otro lado, expresó preocupación por las tensiones surgidas en torno al conteo de votos y las reacciones de algunos sectores políticos frente a los resultados preliminares. Señaló que cualquier cuestionamiento apresurado podría afectar la confianza ciudadana y generar un clima de incertidumbre.
Finalmente, exhortó a los líderes políticos a actuar con responsabilidad y respetar las decisiones de los organismos electorales. En su opinión, el principal reto del próximo gobierno será reconstruir la confianza en las instituciones y promover la unidad nacional en un contexto de alta polarización política y social.
