BAPES blindan entorno escolar en el distrito de Socabaya
La I.E. Manuel Benito Linares Arenas consolidó un modelo de autoprotección con participación de padres, docentes, Policía y municipio. La experiencia permitió ordenar el tránsito, prevenir riesgos y mejorar la vigilancia en el entorno del colegio.
Las Brigadas de Autoprotección Escolar de la I.E. Manuel Benito Linares Arenas, en el distrito de Socabaya, se consolidaron como un mecanismo preventivo frente a riesgos de tránsito, inseguridad ciudadana, violencia y contaminación ambiental en los alrededores del plantel.
La subdirectora Eva Mónica Valeriano informó que la iniciativa se impulsó desde hace tres años en la institución educativa y que su principal fortaleza fue la participación organizada de la comunidad escolar. Según explicó, el sistema no funcionó con un grupo reducido, sino con el compromiso de docentes y padres de familia.
El programa estableció que los padres cumplieran al menos una jornada anual de apoyo durante el ingreso o salida de los estudiantes. Esta organización permitió distribuir responsabilidades sin recargar a un solo grupo y asegurar presencia adulta en los momentos de mayor movimiento escolar.
Para sostener el modelo, el colegio conformó un comité directivo encargado de verificar turnos, asistencia y cumplimiento del plan de trabajo. Valeriano precisó que ese control interno fue clave para que la brigada no quedara solo como una propuesta, sino como una práctica permanente de prevención.
La experiencia adquirió mayor relevancia porque el colegio atiende a estudiantes de primaria y secundaria en una zona de alta circulación vehicular de Socabaya. El Gobierno Regional de Arequipa, amplió la infraestructura del plantel para albergar hasta 900 escolares.
Las brigadas también contribuyeron a ordenar el tránsito en los exteriores del colegio y a identificar puntos de riesgo para los estudiantes. La institución coordinó estas alertas con la Policía Nacional, la municipalidad y el serenazgo, especialmente durante los horarios de entrada y salida.
El trabajo preventivo no se limitó a la seguridad vial. La subdirectora sostuvo que los padres también participaron en acciones de limpieza y vigilancia ambiental, debido a que algunas personas usaban zonas cercanas al colegio como puntos informales para arrojar basura.
Valeriano indicó que la presencia de los padres permitió mejorar la comunicación con docentes y autoridades, además de fortalecer el seguimiento a los estudiantes. La brigada, señaló, generó mayor cercanía entre las familias y la escuela, un factor importante para la convivencia escolar.
La experiencia del Manuel Benito Linares Arenas también abrió la discusión sobre la necesidad de dar mayor respaldo institucional a este tipo de iniciativas. Según la representante del plantel, el objetivo fue que el modelo pueda replicarse en otros colegios del distrito, la provincia y la región.
El caso mostró que la seguridad escolar no dependió únicamente de patrullajes o intervenciones aisladas, sino de una organización sostenida entre familias, docentes y autoridades. En Socabaya, las BAPES se convirtieron en una respuesta comunitaria frente a problemas cotidianos que afectan directamente la tranquilidad de los escolares.
