Jóvenes concentran mayor incidencia de suicidios

Los adolescentes y jóvenes de entre 15 y 24 años concentraron la mayor incidencia de intentos y muertes por suicidio en Arequipa durante 2026, según informó Zula Carpio, coordinadora regional de Salud Mental de la Gerencia Regional de Salud. La situación afecta principalmente a estudiantes.

Hasta septiembre se registraron 156 intentos de suicidio en 12 unidades de vigilancia sanitaria de la región. En el mismo periodo se contabilizaron 78 fallecimientos, cifra que representó una tasa aproximada de cinco muertes por cada 100 mil habitantes.

Entre las adolescentes de 15 a 19 años se presentó el 30,91 % de los intentos registrados. En el caso de los varones, la mayor incidencia se concentró en el grupo de 20 a 24 años, que reunió el 28,26 % de las tentativas.

La especialista explicó que la etapa comprendida entre la adolescencia y el inicio de la vida adulta estuvo marcada por presiones académicas, familiares y sociales. Algunos jóvenes, además de continuar sus estudios, asumieron el cuidado de sus hermanos menores y diferentes responsabilidades dentro del hogar.

Estas exigencias pudieron convertirse en una fuerte carga emocional cuando los adolescentes no encontraron espacios para expresar sus problemas ni recibieron acompañamiento oportuno. La acumulación de tensión, tristeza y desesperanza incrementó el riesgo de que adoptaran decisiones que pusieran en peligro sus vidas.

Las mujeres concentraron la mayor cantidad de intentos de suicidio: se notificaron 110 casos, equivalentes al 70,51 % del total. Los hombres registraron 46 tentativas, que representaron el 29,49 %. Sin embargo, más de la mitad de las muertes correspondió a varones.

Por distritos, Cerro Colorado encabezó los registros de intentos de suicidio con 24 casos. Le siguieron Alto Selva Alegre, con 14, y el Cercado de Arequipa, con 12. Hasta mayo también se había identificado una incidencia importante en la provincia de Camaná.

Carpio señaló que el aislamiento, la tristeza persistente, el insomnio, la irritabilidad, el llanto frecuente, la pérdida de apetito y el abandono de actividades habituales constituían señales de alerta. También pidió prestar atención a despedidas inusuales o mensajes relacionados con la desesperanza.

La especialista remarcó que la familia debía escuchar a los adolescentes sin minimizar sus emociones ni cuestionar inmediatamente sus decisiones. Una conversación atenta, el acompañamiento permanente y la búsqueda temprana de ayuda profesional podían reducir el riesgo y evitar consecuencias irreversibles.

La Gerencia Regional de Salud dispuso atención prioritaria para las personas que presentaran intentos previos o señales de riesgo. La población pudo acudir a los 15 centros de salud mental comunitaria de Arequipa o comunicarse gratuitamente con la Línea 113, opción 5, del Ministerio de Salud.

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