ADN de 6,000 años revelaría continuidad genética de mochicas

LAMBAYEQUE

Un estudio científico liderado por la genetista italiana Chiara Barbieri plantea que las poblaciones actuales de Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad conservarían marcadores genéticos que se remontan a más de 6,000 años, lo que evidenciaría una prolongada continuidad poblacional en el norte del Perú.

La investigación, basada en el análisis de ADN mitocondrial y cromosomas, habría identificado componentes genéticos relacionados con antiguas poblaciones asentadas en esta zona, entre ellas los Mochica. El hallazgo permitiría establecer una conexión biológica entre los habitantes contemporáneos y las comunidades que ocuparon antiguos asentamientos arqueológicos del territorio.

Uno de los espacios vinculados a esta historia es el complejo arqueológico El Brujo, en La Libertad, donde fue descubierta la Dama de Cao, uno de los personajes femeninos más representativos de la sociedad mochica.

La posible continuidad genética cobra mayor relevancia al observar que diversos conocimientos y prácticas ancestrales permanecen vigentes en las comunidades norteñas. La navegación en caballitos de totora, las técnicas tradicionales de pesca, el cultivo de totora, determinados rituales relacionados con el mar y conocimientos agrícolas forman parte de un patrimonio cultural transmitido entre generaciones.

También sobreviven expresiones relacionadas con la medicina tradicional y el curanderismo, el uso ancestral de plantas como la wachuma y la elaboración de bebidas como la chicha de jora, de maní y de molle, además de la algarrobina.

La herencia se aprecia igualmente en la gastronomía, la cerámica y los textiles. En diversos pueblos del norte todavía se emplean técnicas tradicionales de alfarería, como el paleteado y la utilización de pigmentos y barros naturales, mientras que el algodón de colores naturales, entre ellos marrón, pardo y lila, continúa siendo cultivado, hilado y tejido.

El director del Museo Nacional de Sicán, arqueólogo Carlos Elera Arévalo, destacó que distritos lambayecanos como Mórrope, Santa Rosa y Ciudad Eten conservan expresiones culturales ancestrales transmitidas de generación en generación. Asimismo, resaltó el trabajo de Barbieri y su aporte para comprender la continuidad histórica y cultural de las poblaciones norteñas.

El estudio abre una perspectiva que vincula genética, arqueología y antropología. La historia de las antiguas civilizaciones no estaría únicamente en huacas, museos y restos arqueológicos, sino también en las poblaciones que actualmente habitan esos territorios y mantienen prácticas heredadas de sus antepasados.

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