El Niño se intensifica y eleva la alerta para el Perú

La región Niño 1+2, frente a las costas peruanas, registró una anomalía de +3,4 °C en agosto. La NOAA elevó a 75 % la probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad histórica entre octubre y diciembre.

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El fenómeno El Niño continúa fortaleciéndose y concentra su mayor calentamiento en el sector del Pacífico ecuatorial oriental próximo a las costas del Perú. La región Niño 1+2 registró en agosto una anomalía de temperatura superficial del mar de +3,4 °C, frente a los +2,9 °C de julio, informó el Centro de Predicción Climática (CPC) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

La cifra resulta especialmente relevante para el Perú debido a que Niño 1+2 comprende el área del océano más cercana al litoral nacional. El incremento de la temperatura del mar puede modificar las condiciones atmosféricas y aumentar la probabilidad de alteraciones en las temperaturas, lluvias y otros fenómenos meteorológicos, principalmente en la costa.

En su reporte de diagnóstico del 10 de septiembre, la NOAA mantiene el estado de “Alerta El Niño” y advierte que el fenómeno sigue intensificándose. El calentamiento también se extendió hacia otras regiones del Pacífico ecuatorial: Niño 3 alcanzó una anomalía de +2,5 °C y Niño 3.4 llegó a +1,8 °C. En cambio, Niño 4 registró apenas +0,1 °C.

Esta distribución evidencia que el mayor calentamiento está concentrado hacia el Pacífico oriental. Para el Perú, su evolución adquiere especial importancia ante la proximidad de la primavera y el posterior verano, cuando las condiciones oceánicas pueden tener mayor influencia sobre el comportamiento climático.

La NOAA precisó, sin embargo, que una mayor intensidad del fenómeno incrementa las probabilidades de impactos, pero no significa que estos ocurrirán necesariamente.

Otro elemento de preocupación es que el calentamiento no se limita a la superficie. Durante agosto persistieron anomalías superiores a +10 °C en sectores de las aguas subsuperficiales del Pacífico ecuatorial. También se observó una termoclina más profunda de lo habitual, además de cambios en los patrones de viento y una mayor actividad de lluvias y convección desde el Pacífico central hacia el oriental.

La coincidencia de estas señales confirma que el actual episodio involucra tanto al océano como a la atmósfera, y no constituye únicamente un calentamiento superficial.

La proyección internacional también se volvió más preocupante. La NOAA estima ahora en 75 % la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad histórica durante octubre-diciembre de 2026, frente al 69 % calculado en agosto. Asimismo, existe más de 90 % de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte de 2026-2027.

El escenario obliga al Perú a mantener una vigilancia permanente y reforzar las medidas de prevención ante posibles impactos asociados al calentamiento del mar.

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