Planta de hidrógeno verde en Arequipa aún no tiene garantizados agua, energía ni permisos

El potencial solar de Arequipa no basta para convertirla en un polo de producción de hidrógeno verde. A pesar de los compromisos del Gobierno Regional de Arequipa (GRA), el proyecto necesita asegurar fuentes de agua, redes eléctricas y autorizaciones ambientales y regulatorias antes de viabilizar su ejecución. A dos meses del fin de gestión, el Ejecutivo regional está contra el tiempo para definir el futuro Hub regional de hidrógeno de Arequipa. 

El pasado 26 de octubre, el GRA aprobó el «Plan de relacionamiento y hoja de ruta de activación mapeo de actores y análisis de gobernanza para la habitación de un Hub regional de Hidrógeno y derivados en Arequipa», formalizado mediante la Resolución Ejecutiva Regional N.° 0521-2026-GRA/GR. El estudio técnico fue desarrollado con el apoyo de la Embajada Británica en Lima, en articulación con H2 Perú, el Ministerio de la Producción, el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) y la consultora HINICIO.

El documento funciona como una “hoja de ruta” pues incluye un cronograma con acciones inmediatas, de mediano y largo plazo que el GRA debe ejecutar. Una de ellas es asegurar la disponibilidad de agua. El instrumento plantea que los desarrolladores deberán evaluar las fuentes de abastecimiento y la gestión hídrica de sus proyectos, así como determinar si será necesario recurrir a la desalinización. También considera identificar las capacidades de bombeo y almacenamiento para establecer la viabilidad hídrica de las distintas escalas del Hub. Para ello, propone convocar a la Autoridad Nacional del Agua (ANA), operadores de desalinización y empresas vinculadas con estos servicios.

En cuanto a la electricidad, el potencial solar de Arequipa no garantiza por sí solo el abastecimiento que demandaría esta nueva industria. El plan establece que todavía deben precisarse las capacidades efectivas de generación, transmisión y distribución, además de las condiciones de conexión de los proyectos. También advierte sobre la necesidad de identificar los reforzamientos de red que permitan evitar «cuellos de botella estructurales» durante el desarrollo del Hub.

Esta evaluación debe involucrar al MINEM, así como a las empresas de generación, transmisión y distribución eléctrica. 

Otro componente pendiente es el regulatorio. El GRA reconoce que será necesario ordenar los criterios aplicables, establecer la secuencia de los procedimientos e identificar las competencias de las entidades encargadas de otorgar las autorizaciones. Entre estas figuran el Ministerio del Ambiente (MINAM), el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE) y las autoridades sectoriales. La planificación también deberá considerar las restricciones de uso del suelo industrial, los requerimientos de habilitación y las condiciones de accesibilidad de los terrenos.

Para atender este último aspecto, la hoja de ruta establece la elaboración de una matriz de permisos que identifique las autorizaciones necesarias, ordene su secuencia de tramitación y determine las entidades responsables. El instrumento deberá ser validado por las autoridades sectoriales e incluir un calendario y puntos focales. Su elaboración está prevista entre los 45 y 90 días y ha sido incorporada en la ruta crítica del proceso de activación.

El plan también contempla instalar mesas técnicas con entidades públicas de los sectores energía y ambiente, además de una mesa específica sobre agua y desalinización, cuando corresponda. Estas actividades forman parte de la agenda operativa de las primeras 12 semanas. Sin embargo, aunque el GRA ya estableció una hoja de ruta, todavía están pendientes de dimensionamiento varias de las condiciones necesarias para concretar su desarrollo.

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