¿CONGRESO DE LA REPÚBLICA EN DEGRADACIÓN?
Por: Edgard Norberto “Beto” Lajo Paredes

Hasta la década del 80 la conformación de parlamentarios, en el Poder Legislativo, tenían la denominación, según el partido político al que pertenecían; llamándoseles, representación acciopopulista, representación pepecista, representación marxista y la célula parlamentaria aprista. Al retornar la democracia, el año 2001, ulterior a la autocracia fujimorista; empezó a utilizarse el término “bancada” seguido de la denominación de la organización política: bancada toledista, bancada aprista, bancada humalista, bancada fujimorista.

También, hemos notado radicales cambios en la colocación de sobrenombres a los parlamentarios, por ejemplo, a Javier Valle Riestra, le decían el Tribuno (orador político muy elocuente), de verdad lo era; a Javier Diez Canseco, lo llamaban Robespierre, dado su radicalismo, sustentado, por cierto, le veían rasgos similares, salvando las distancias, de aquel personaje de la Revolución Francesa. Después, aparecieron los “comepollo”, plancha camisa, lavapies, y otros vergonzosos apodos.

La degradación de la política, se refleja en las inconductas de los congresistas, por lo que la sabiduría popular, los ha bautizado, con nombres acordes a sus actos procaces. Se tiene la bancada “los niños” (antivacadores por prebendas); bancada de depravados: violadores de secretarias, y los que opinan que las relaciones sexuales tempranas de adolescentes mujeres, les ayuda en su desarrollo sicológico; bancada de mochasueldos (arrebatan parte del sueldo y beneficios a sus trabajadores); bancada los eléctricos (promotores de exoneración de tributos a la importación de carros eléctricos, por dádivas de viajecitos al extranjero).

Agregaremos, cómo se unen, las bancadas, para propiciar leyes, en interés personal subalternos, por ejemplo, la repudiada ley de la mordaza, con el fin de encarcelar a periodistas que ponen al descubierto a los corruptos, gracias a Dios, fue archivada. Ahora, han aprobado una ley que limita y entorpece, la figura jurídico penal de la “colaboración eficaz”; ello se debe a que, varios congresistas, están sindicados, por colaboradores eficaces, en actos de corrupción; felizmente ha sido observada por el Poder Ejecutivo.

A lo relatado, sumar comportamientos repudiables como: de la congresista que subrepticia y arteramente, grabó expresiones de una reunión de los parlamentarios de Alianza Para el Progreso, entre Lady Camones, a la sazón Presidenta del Congreso, con César Acuña, en ese entonces candidato a Gobernador Regional de La Libertad, exigiéndole, de pase y aprueben el Proyecto de Ley de creación del distrito de Alto Trujillo; por cuya difusión, de tales audios, fue vacada de la Presidencia del Parlamento. La actitud agresora y a mansalva del congresista Pasión Dávila en contra del congresista Burgos, a quien le propinó un golpe de puño por la espalda, en el mismo Hemiciclo en una plenaria.

El papelón de todos los congresistas, al haber aprobado, a inicios del año 2023, en primera votación por amplia mayoría calificada, la reducción del período presidencial y parlamentario, a fin de realizar elecciones (adelantadas), en el mes de abril del año 2024; faltando una segunda votación de confirmación. La misma fue saboteada, por los propios congresistas, mediante reconsideraciones a la votación, y presentación de otros proyectos de ley, para adelantar, elecciones generales para el mismo año 2023. Quedando en nada, lo aprobado en primera votación, trayendo como consecuencia, permanecer hasta el 2026.

La verdad, tanto el Gobierno de la señora Dina Boluarte y el Congreso, ahora presidido por Alianza para el Progreso, Fuerza Popular, Perú Libre y Avanza País, con una oposición mediocre de las demás bancadas. Son insostenibles hasta el 2026, constituyendo un peligro para la democracia peruana.

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