Presidente de la Cámara de Comercio de Islay: “Tía María va ir, de eso nadie tiene duda»
“El no a Tía María es solamente político”
Por Danna Felipe B.
En junio del año pasado, un comunicado interno de Southern rápidamente repercutió en las redes sociales y causó que algunas personas asumieran el rol de dirigentes defensores del Valle de Tambo.
Nuevamente ha habido medidas de lucha. La semana pasada se anunció una huelga indefinida para el próximo 17 de febrero. Pese a todo, el presidente de la Cámara de Comercio de Islay, Jorge Zuzunaga, duda que el grupo opositor, ahora menor en número que años atrás, logre que el proyecto dé un paso atrás. Este va sí o sí. También criticó a quienes políticamente se oponen al desarrollo de la provincia.
-¿Cómo ve usted a la provincia de Islay?
La verdad, económicamente, la veo en un buen momento. Hay muy buena inversión. Tisur (Terminal Internacional del Sur) y sus propuestas con el terminal portuario de Matarani. La propuesta de la construcción de una planta de hidrógeno verde en Matarani por la empresa irlandesa Phelan Green Energy. Tía María. Turísticamente, Mollendo también está mejor que antes.
-Tomando el punto más controversial, se ha anunciado una huelga indefinida a partir del 17 de febrero.
Respetamos esa decisión. En lo que no estamos de acuerdo es en que se someta a quienes pensamos diferente. Sí, todos tienen derecho a la protesta, pero sin vulnerar los derechos de quienes opinan diferente.
-¿En algún momento usted, como presidente de la Cámara, se ha reunido con los agricultores opositores?
Lo que pasa es que muchas veces hemos querido hablar con ellos oficialmente, porque somos amigos y conversamos. Pero reunirnos oficialmente, es decir, mediante documentación, sentarnos y llegar a un acta de acuerdos. Lo que pasó esta semana con cinco alcaldes que no asistieron a la mesa de trabajo para abordar la contaminación en el río Tambo. Cuando hay que sentarse para dialogar oficialmente, no lo hacen. ¿Por qué? Porque políticamente no les conviene. Dicen: «No, ¿cómo nos vamos a sentar con alguien que está hablando bien del proyecto?». Es un juego de hace muchos años y que, de verdad, es triste.
-Por el momento, la huelga es un hecho. ¿Qué le puede decir a quienes vayan a participar?
Todos estamos de acuerdo en que la gente proteste. Pero ese derecho no me puede afectar a mí, porque entonces ya no es su derecho. No puedo bloquear una carretera u obligar a otros a cerrar sus negocios. Eso es lo legalmente correcto. Pero ellos generalmente son intransigentes. No te dejan pasar, te dicen que cierres tu negocio. Y yo también tengo dos negocios en Cocachacra. Y todas las veces pasa lo mismo. Yo digo: «No voy a cerrar, no pienso como ustedes. Respeto lo de ustedes, pero mis negocios no van a cerrar». Y me dicen: «No, tienes que apoyar». No estoy de acuerdo con ustedes, sean respetuosos. Pero la gente no entiende. Dos veces me han roto los vidrios de mi negocio. Siempre es el mismo juego. No de ahora, sino desde hace más de 10 años.
-¿Tía María es bueno para el desarrollo de la provincia?
Si hay manera de conseguir una inversión como la que se está dando y que nosotros como población podamos aprovechar, ¿por qué no sentarse a conversar? «Oye, tú vas a instalarte acá, en nuestro territorio, y vas a comenzar a extraer bajo ciertas responsabilidades, sin desmejorar la parte agrícola. Entonces, debes darnos X situación». Exactamente lo que hace Cerro Verde.
-¿Usted considera que el grupo que se opone al proyecto hoy es menor?
Es mucho menor. Yo creo que ahora no hay ni la mitad de lo que había hace un año atrás. ¿Sabe qué es lo más paradójico? Que Southern sigue entrando y, como población, al no ponernos de acuerdo para conversar, estamos perdiendo oportunidades. Usted puede ir a Cocachacra y preguntar, no a un dirigente, sino a cualquiera que esté caminando: «¿Qué piensa de Southern y Tía María?». Va a ser testigo de cómo ha cambiado el concepto. Hay gente que está ganando. La percepción ya cambió.
Lo que da pena es que, igual, la mina va a entrar y nosotros como población, y principalmente las autoridades, no están haciendo nada para la negociación.
-¿Tía María sí o sí va entonces?
Y se lo digo como Cámara de Comercio: va a ir. De eso nadie tiene duda, nadie. Si usted les pregunta a los alcaldes, pero no como políticos, sino como pobladores, saben que va a ir. El canon minero de la provincia de Islay se multiplicará por cuatro. Cuatro veces lo de este año. Y el de Cocachacra, por siete. Siete veces más, solamente por Tía María. Imagínese la competencia para las próximas autoridades. Si yo voy a postular a una provincia que va a administrar cuatro veces lo de este año, ¿cómo va a ser la lucha? Quien postule a Cocachacra tendrá que administrar siete veces más. Sé que sueno insistente, pero la carga del «No a Tía María» es solamente política. Si podemos tener mejor educación y servicios de salud, ¿por qué no? Díganme, ¿por qué no?
