Conexión vial con Cusco-Arequipa dependerá del estado de ruta en Caylloma
La construcción de la carretera departamental Yauri–Suykutambo, que unirá las regiones Cusco y Arequipa, abrirá una nueva alternativa de integración en el sur del país. Sin embargo, el impacto real de esta obra dependerá de las condiciones en que se encuentra la ruta departamental AR-110, ubicada en la provincia Caylloma. El proyecto vial tiene enorme potencial turístico, pero también requiere participación del Gobierno Regional de Arequipa.
El proyecto, valorizado en más de S/ 300 millones, contempla la construcción de 44.7 kilómetros de vía asfaltada desde Espinar hasta Abra Rajada, punto limítrofe con Arequipa. Desde allí, la interconexión se realizará a través de la AR-110, que atraviesa los distritos de Callalli y Chivay, en una zona clave para el acceso al Valle del Colca.
No obstante, el propio gobernador regional del Cusco, Werner Salcedo Álvarez, advirtió que las condiciones de las vías en Arequipa podrían limitar el alcance de esta integración. “Nosotros nos encargamos de la integración de la vía, pero el tramo que le corresponde a Arequipa también debe ejecutarse. (…) No es un secreto que la mayoría de las vías en Perú están en total abandono por parte del Estado. En Cusco también experimentamos la misma situación”, sostuvo.
La nueva carretera busca reducir el tiempo de viaje entre Cusco y Arequipa. Sin embargo, la continuidad y eficiencia del tránsito dependerá de la capacidad de la red vial arequipeña para absorber el nuevo flujo vehicular que generará esta conexión. En ese contexto, Salcedo Álvarez cuestionó el rol de las entidades nacionales encargadas del mantenimiento vial. “Pareciera que Provías Nacional y Provías Descentralizado hacen una suerte de tirar la moneda a qué carretera le dan presupuesto. En ese vaivén lo que tenemos es la mayoría de las vías en total abandono”, afirmó.
El proyecto en Cusco se ejecutará por administración directa y se encuentra en fase de estructuración, con un plazo estimado de inicio de obra entre 30 y 45 días, una vez concluya la temporada de lluvias. “Nosotros no colocamos una primera piedra. Lo que hacemos es inicio de obra con campamento, maquinaria y todo lo que garantice que la obra está en plena ejecución”, refirió la autoridad cusqueña.
Mientras tanto, la articulación efectiva entre ambas regiones no solo dependerá del avance del tramo cusqueño, sino también de las intervenciones que se realicen en la infraestructura vial de Caylloma, actualmente señalada como una de las principales limitaciones para consolidar este corredor birregional.
CUESTIONA CENTRALISMO
A dos días de las elecciones generales de 2026 y a pocos meses de la asunción de un nuevo presidente, el gobernador regional de Cusco advirtió que el país enfrenta un escenario de “desfinanciamiento” que impide atender las principales demandas de las regiones. En ese contexto, cuestionó que el modelo centralista limite la capacidad de ejecución de los gobiernos regionales, pese a que estos concentran necesidades urgentes en infraestructura y servicios básicos.
Salcedo Álvarez sostuvo que su región mantiene una brecha superior a los S/10 200 millones en sectores como Salud, Educación y Saneamiento, mientras que el gobierno central no tiene capacidad para cubrirla. Además, señaló que programas nacionales duplican funciones y retrasan inversiones, lo que —según dijo— termina perjudicando a las regiones. “Tenemos un país desfinanciado, sin plata. Eso no nos permite atender las necesidades en cada comunidad. El verdadero adversario es el centralismo”, afirmó.
El gobernador cusqueño también cuestionó la legitimidad del proceso electoral al advertir que el voto blanco, nulo o viciado superó el respaldo de los candidatos que pasarán a segunda vuelta. En ese escenario, pidió al próximo gobierno priorizar el cierre de brechas en agua, salud, educación y carreteras, y planteó una mayor descentralización del presupuesto público para evitar retrasos de hasta una década en la ejecución de proyectos.
