Dólar alcanza su nivel más alto en 8 meses y el sol peruano se debilita
El tipo de cambio en el Perú volvió a encender las alertas del mercado financiero. El dólar estadounidense alcanzó su nivel más alto en los últimos ocho meses, situándose nuevamente por encima de los S/3.50, en un contexto internacional de presión inflacionaria y factores locales de incertidumbre política que afectan el desempeño del sol peruano.
De acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el pasado miércoles la divisa norteamericana llegó a S/3.5240, su mayor cotización desde el 4 de septiembre de 2025, cuando marcó S/3.5260. Aunque en la siguiente jornada registró una ligera corrección a la baja, el tipo de cambio se mantiene en niveles elevados, consolidando una tendencia alcista que preocupa a analistas y agentes económicos.
El fortalecimiento del dólar responde, en parte, a la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener sus tasas de interés sin cambios, adoptando una postura cautelosa frente a la inflación impulsada por el incremento de los precios de la energía. Este escenario ha fortalecido la moneda estadounidense frente a otras divisas globales como el euro y el franco suizo.
En el ámbito local, el sol peruano ha mostrado un desempeño débil durante abril, siendo una de las monedas con peor rendimiento en la región. Según especialistas del mercado cambiario, la depreciación responde no solo a factores externos, sino también a la incertidumbre política vinculada al proceso electoral en curso, lo que incrementa la volatilidad en los mercados.
El trader FX de Kambista, Jorge Luis Huayta, advirtió que, pese a algunas sesiones de recuperación, la moneda nacional sigue presionada. “El sol continúa siendo una de las divisas de peor desempeño en las últimas semanas, principalmente por factores internos asociados a la incertidumbre electoral”, señaló.
En este contexto, la evolución del tipo de cambio será clave para la economía peruana en los próximos meses, especialmente en sectores sensibles como importaciones, precios de alimentos y costos financieros, que ya comienzan a sentir el impacto del dólar fortalecido.
