Plantean medidas para evitar desaparición del alga flor en el mar

ICA

Esta alga, presente desde Pucusana hasta la isla de Chiloé en Chile, cumple funciones fundamentales en el equilibrio ecológico del mar, ya que sirve como alimento, refugio y fuente de oxígeno para diversas especies marinas, además de tener un importante valor económico para la industria alimentaria, farmacéutica y cosmética.

El biólogo Paul Baltazar Guerrero, explicó que la extracción intensiva de esta especie se ha incrementado considerablemente en los últimos años, especialmente después de la pandemia de la Covid-19. Según indicó, esta actividad ha provocado la reducción y degradación de los bancos naturales de alga flor ubicados en el fondo marino, afectando directamente la biodiversidad y la pesca artesanal. Frente a esta problemática, especialistas del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) y del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas realizaron un estudio en la Reserva Nacional de Paracas para plantear medidas que permitan proteger la especie y garantizar su sostenibilidad.

Entre las principales recomendaciones figura establecer una recolección estacional y selectiva del alga, priorizando únicamente la extracción de ejemplares adultos. Asimismo, se propone monitorear permanentemente sus fases reproductivas para determinar los periodos adecuados de cosecha y evitar afectar la regeneración natural de la especie. Los investigadores también consideran necesario conservar los bancos naturales existentes y recuperar aquellos que ya se encuentran deteriorados por la explotación excesiva.

La importancia ecológica del alga flor es considerable, pues de ella dependen especies marinas como la chita, la cabrilla y la pintadilla, además de caracoles, crustáceos y moluscos. Estos animales encuentran en las praderas de algas un espacio seguro para alimentarse y reproducirse. Por ello, la desaparición de esta especie no solo tendría consecuencias ambientales, sino también económicas y sociales, especialmente para los pescadores artesanales que dependen de la abundancia de estos recursos marinos.

Además de su valor ecológico, el alga flor posee una alta demanda comercial debido a que es fuente natural de carragenina, una sustancia utilizada como espesante y estabilizante en productos lácteos, embutidos y otros alimentos procesados. También es empleada en las industrias farmacéutica y cosmética, principalmente en mercados asiáticos. Los pescadores y recolectores venden las algas a empresas privadas, donde son secadas, empacadas y preparadas para su exportación.

Ante esta situación, los investigadores trabajan también en el desarrollo de técnicas de cultivo en laboratorio para producir semillas de alga flor y repoblar las zonas afectadas. De esta manera, se busca reducir la presión sobre los bancos naturales y asegurar la continuidad de esta especie esencial para el ecosistema marino peruano.

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