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RESPONDEN LOS TRANSPORTISTAS
Es inviable contratar cobradores para
el servicio de transporte público

Las empresas del SIT consideran inviable que se les obligue a contratar nuevamente cobradores porque esa figura no está contemplada en los contratos de concesión. Además, advierten que el antiguo sistema representaba riesgos laborales y contradice la modernización del transporte.
Por Jorge Turpo R.
La propuesta de la alcaldesa provincial de Arequipa, Ruccy Oscco, de exigir que las unidades del Sistema Integrado de Transporte (SIT) vuelvan a contar con cobradores, ha generado rechazo y preocupación entre las empresas concesionarias.
Los transportistas consideran que la medida no solo es económicamente complicada, sino también legalmente inviable y contradictoria con el modelo de modernización que el propio sistema plantea.
Actualmente, en gran parte de las unidades del SIT solo trabaja una persona: el conductor. Él maneja, cobra los pasajes e incluso, en algunos casos, llama pasajeros durante el recorrido.
La figura tradicional del cobrador prácticamente ha desaparecido del transporte urbano arequipeño y, según las empresas, no existe obligación contractual para reincorporarla.
El gerente de la empresa Transcayma, Patrick Quilca, explicó que el contrato de concesión firmado dentro del SIT no contempla la presencia obligatoria de cobradores.
Por ello, considera que la propuesta municipal carece, por ahora, de sustento técnico y legal. Pero el problema no es únicamente normativo. También existe un cuestionamiento relacionado con la seguridad laboral.
Quilca recuerda que durante años los cobradores trabajaban colgados de las puertas o del estribo de los vehículos, exponiendo permanentemente su integridad física. Era una escena habitual en Arequipa: jóvenes y hasta señoras anunciando rutas mientras viajaban prácticamente suspendidos en movimiento.
Para las empresas, ese esquema ya no puede repetirse. Quilca sostiene que, si eventualmente existieran cobradores, deberían trabajar dentro de las unidades, sentados en una cabina o asiento específico y dedicados exclusivamente al cobro de pasajes.
Sin embargo, reconoce que eso implicaría rediseñar el funcionamiento interno de los vehículos y elevar considerablemente los costos operativos.
Además, advierte que el antiguo sistema de cobradores representaba un riesgo tan alto que incluso resultaría difícil conseguir seguros laborales para esas funciones. Según explica, se trata de una actividad considerada de alto peligro, especialmente bajo las condiciones informales en las que históricamente se desarrolló en el transporte urbano.
Mientras tanto, el modelo del SIT apunta en una dirección completamente distinta. Lo que sí contempla el contrato de concesión es la progresiva digitalización del cobro de pasajes. La idea es implementar mecanismos similares a los del Metropolitano de Lima, donde los usuarios pagan mediante tarjetas electrónicas, eliminando la necesidad de cobradores y reduciendo el manejo de dinero en efectivo dentro de las unidades.
Ese objetivo de modernización hace que la propuesta municipal parezca contradictoria. En vez de avanzar hacia un sistema automatizado y digital, la idea planteada por la alcaldesa supondría retornar a un modelo operativo que las empresas consideran superado.
La posición también es compartida por otras concesionarias. Marat Santos, gerente de la empresa AQP Masivo, afirmó que exigir nuevamente cobradores sería jurídicamente inviable porque esa obligación no figura en los contratos firmados con el municipio.
Según indica, ninguna autoridad puede imponer unilateralmente nuevas condiciones laborales sin modificar previamente el marco contractual del SIT.
Hasta el momento, desde la Municipalidad Provincial de Arequipa no se ha presentado una propuesta formal que detalle cómo se implementaría esta medida. Tampoco se conoce si existe un informe técnico o legal que respalde la idea expresada por la alcaldesa al inicio de su gestión.
En el análisis empresarial también existe un componente económico evidente. Al operar únicamente con conductores, las empresas reducen costos laborales y mejoran sus márgenes de ganancia.
Incorporar cobradores implicaría asumir nuevas remuneraciones, beneficios sociales y obligaciones laborales en un sistema que todavía enfrenta problemas financieros y de informalidad.
Ese es precisamente otro de los puntos más sensibles. Aunque el SIT fue concebido como un modelo moderno y ordenado de transporte urbano, en la práctica aún permanece en una fase preoperativa. Eso significa que buena parte del servicio continúa funcionando bajo esquemas informales.
Muchos conductores, por ejemplo, no figuran en planillas ni reciben todos los beneficios laborales establecidos por ley. En ese contexto, para varios especialistas y transportistas resulta contradictorio pensar en incorporar cobradores cuando ni siquiera se han resuelto las condiciones mínimas de formalización laboral dentro del sistema.
El debate entonces revela un problema más profundo. El SIT aún no termina de consolidarse como un sistema verdaderamente moderno y operativo. Las empresas sostienen que antes de imponer nuevas exigencias laborales, el municipio debería concentrarse en culminar la implementación integral del sistema, fiscalizar adecuadamente a las concesionarias y garantizar el cumplimiento de las obligaciones laborales básicas para quienes ya trabajan en el transporte público.
RESALTAR
Por ahora, todo indica que la propuesta de la alcaldesa Oscco quedará únicamente como una declaración política. Sin un respaldo técnico, legal y financiero, las empresas consideran imposible volver al antiguo modelo de cobradores en las unidades del transporte público arequipeño.
