Jueza ordena atención urgente para

niño con síndrome Mariposa

La disposición judicial permitió que menor sea atendido en establecimiento médico.

El menor de 11 años, en presunta situación de abandono y extrema vulnerabilidad, fue internado por orden judicial en Majes. La magistrada dispuso evaluaciones médicas especializadas, protección integral y la posible derivación a un albergue especializado.

La jueza del Juzgado de Familia de Majes–El Pedregal, Mirtha Núñez Cueva, dictó medidas urgentes de protección en favor de un niño de 11 años con síndrome Mariposa, cuyo estado de salud evidenciaría una grave situación de abandono y desprotección familiar. La decisión fue adoptada durante una audiencia de desprotección, tras advertirse el riesgo para su vida, salud e integridad.

Como primera medida, la magistrada ordenó el internamiento inmediato del menor en el Hospital Central de Majes, donde deberá ser sometido a evaluaciones clínicas y exámenes especializados para establecer con precisión su condición médica. La resolución también contempla su eventual traslado al Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza si requiere atención de mayor complejidad.

El niño padece el denominado síndrome Mariposa, conocido médicamente como epidermólisis bullosa, una enfermedad rara que provoca extrema fragilidad en la piel y la aparición de ampollas o heridas ante mínimos roces o traumatismos. La condición no es contagiosa y requiere cuidados especializados, control permanente y manejo multidisciplinario.

De manera preliminar, se informó que el menor presenta un elevado grado de desnutrición, signos leves de retraso en el desarrollo, problemas odontológicos severos y afecciones dermatológicas que ameritarían pruebas especializadas, incluso de tipo oncológico. El caso revela no solo una emergencia médica, sino una falla profunda en los mecanismos de protección oportuna de la niñez vulnerable.

La situación del menor se agrava por sus antecedentes familiares y sociales. Según la información judicial, el niño nació como consecuencia de una agresión sexual intrafamiliar contra su madre cuando era adolescente. Además, no habría asistido al colegio, no sabe leer ni escribir y fue puesto a disposición del Poder Judicial por la Fiscalía de Familia de El Pedregal.

La jueza dispuso la articulación inmediata con las instituciones competentes para garantizar una protección integral, evaluar su posible ingreso a un albergue especializado y asegurar cuidados permanentes acordes con su condición. En estos casos, el enfoque judicial no solo debe atender la emergencia sanitaria, sino también restituir derechos básicos como salud, educación, alimentación, identidad, protección y acompañamiento social.

El caso coloca nuevamente en evidencia la urgencia de detectar a tiempo situaciones de abandono infantil, especialmente cuando se trata de menores con enfermedades raras o condiciones de alta dependencia. La intervención judicial evitó que el niño continúe expuesto a un deterioro mayor, pero el reto de fondo será que el Estado sostenga su atención médica, protección social y recuperación integral más allá de la medida urgente.

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.