Solo 23 clínicas pueden hacer cirugías en Arequipa
Tras la muerte de un niño de siete años en un establecimiento informal de Yanahuara, la Geresa advirtió que en Arequipa solo 23 locales privados cuentan con registro y categoría para realizar intervenciones quirúrgicas.
En Arequipa, solo 23 establecimientos privados contaban con registro y categoría para realizar intervenciones quirúrgicas, informó la Gerencia Regional de Salud tras la muerte de un niño de siete años atendido en un local informal de Yanahuara.
La advertencia fue realizada luego del caso del menor conocido como “Gustavito”, quien falleció tras ser intervenido en TraumaCare Salud, establecimiento que, según la Geresa, no tenía autorización sanitaria ni municipal para atender pacientes ni realizar procedimientos quirúrgicos.
Giovanna Reyes Linares, directora ejecutiva de Salud de las Personas de la Geresa, precisó que la región registraba 1 243 establecimientos de salud entre públicos y privados, distribuidos en la ciudad de Arequipa y provincias.
De ese total, 908 correspondían al sector privado, entre consultorios médicos, policlínicos, laboratorios, centros odontológicos, centros ópticos, centros de hemodiálisis y clínicas. Sin embargo, solo una mínima parte estaba habilitada para efectuar cirugías.
La funcionaria explicó que los 23 establecimientos autorizados figuraban con categorías compatibles con procedimientos quirúrgicos, como II-E, I-2 y II-2, de acuerdo con el registro sanitario correspondiente. La cifra evidenció una brecha crítica entre la oferta médica privada y la capacidad formal para operar con seguridad.
La Geresa recordó que los pacientes y familiares pueden verificar la situación legal de cualquier establecimiento en el Registro Nacional de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, Renipress. La búsqueda se puede realizar por nombre comercial, razón social, RUC, código IPRESS o director médico.
Reyes advirtió que, si un local no aparece en Renipress, no cuenta con categorización y no debería ofrecer servicios médicos como si estuviera autorizado. La recomendación resultó clave en un contexto donde consultorios o centros privados pueden presentarse como clínicas sin cumplir los requisitos técnicos.
El caso de Yanahuara expuso además la necesidad de fortalecer la fiscalización previa y no solo actuar después de una tragedia. La muerte del menor abrió investigaciones contra los profesionales que participaron en la atención y puso bajo observación las condiciones en las que operaba el establecimiento.
Para los usuarios, la principal medida de prevención es exigir información clara antes de cualquier cirugía: autorización, categoría, responsable médico, condiciones del ambiente, equipamiento y registro vigente. La confianza en una bata o en un local con apariencia médica no reemplaza la verificación oficial.
La Geresa dejó una alerta concreta para la población arequipeña: no todo establecimiento privado está autorizado para operar. En salud, la formalidad no es un trámite administrativo, sino una barrera mínima para proteger la vida del paciente.
