Arequipa se queda sin aulas prefabricadas por falta de stock en PRONIED
La falta de stock de aulas prefabricadas en el Programa Nacional de Infraestructura Educativa (PRONIED) mantiene sin atención el pedido formulado por Arequipa. Tras la temporada de lluvias, la Gerencia Regional de Educación (GREA) solicitó al Gobierno central la entrega de 141 módulos educativos temporales para restablecer las condiciones de enseñanza en 49 colegios dañados por las lluvias. Más de tres meses después, no se ha recibido ninguna y su transferencia está en incertidumbre.
Durante una reunión reciente con representantes del PRONIED, la entidad informó que solo dispone de aulas del modelo Domo, estructuras destinadas a situaciones de extrema emergencia, como sismos, y que cuentan con techos de lona. Dichos módulos se encuentran en Lima, por lo que su traslado por unidad costaría más de S/8 mil a la GREA. Dicha alternativa que las autoridades educativas regionales consideran insuficiente por sus limitadas condiciones de seguridad, comodidad y durabilidad.
Al respecto, Marco Choque Manrique, gerente regional de Educación, cuestionó la falta de respuesta del Gobierno nacional.
«Estamos haciendo la exigencia para que, en vez de estas aulas Domo, se nos dé las aulas prefabricadas húngaras. Sin embargo, el proceso sigue en curso. (…) Lamentamos informar que el Estado no está cumpliendo con sus compromisos. Desde 2011, Arequipa no recibe inversión por parte del Estado en cuanto a infraestructuras educativa», declaró.
La demora en la entrega de infraestructura temporal obligó a varios colegios a acondicionar ambientes destinados a otros usos, como laboratorios, bibliotecas, espacios de innovación pedagógica e incluso salas de profesores, con el fin de continuar el dictado de clases. Asimismo, tres planteles fueron identificados con daños estructurales que requieren atención urgente, mientras que el Gobierno Regional de Arequipa solo ha podido intervenir 21 instituciones mediante trabajos de mantenimiento.
Uno de los casos más críticos es el de la Institución Educativa Inicial Cuna Jardín Simón Bolívar, en José Luis Bustamante y Rivero, donde más de 50 niños fueron reubicados luego de que el 26 de marzo colapsaran los techos de dos aulas. A casi tres meses del incidente, los estudiantes continúan recibiendo clases en espacios adaptados a la espera de módulos temporales.
