Loncheritas tampoco bajarán el precio de pasajes y plantean resolver contratos SIT
Por Jorge Turpo R.
Las unidades informales aseguran que cubren rutas y horarios donde el transporte concesionado no llega. Su principal dirigente, Víctor Mendoza, plantea que la próxima gestión municipal replantee por completo el modelo de movilidad urbana y defina el futuro del SIT.
CAOS PERJUDICA A LOS PASAJEROS
Las denominadas «loncheritas», unidades que prestan el servicio de transporte informal en Arequipa, tampoco están dispuestas a reducir el precio de los pasajes, pese a que el costo de los combustibles ha disminuido en los últimos días. Al igual que las empresas concesionarias del Sistema Integrado de Transportes (SIT), consideran que no existen condiciones para volver a las tarifas anteriores y sostienen que el problema de fondo es el fracaso del modelo de transporte implementado en la ciudad.
Actualmente, estas unidades cobran S/2.50 por viaje durante el día. En las noches, especialmente en rutas hacia las zonas altas de distritos como Cayma, el pasaje puede elevarse hasta S/3 o incluso S/4, dependiendo de la demanda y la distancia recorrida.
A diferencia de las empresas del SIT, que elevaron la tarifa urbana de S/1 a S/1.30 mediante un acuerdo con la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA), las loncheritas operan sin contratos de concesión y fijan sus precios de manera autónoma. Esa informalidad les permite modificar las tarifas según las condiciones del mercado y la necesidad de los usuarios.
Uno de los casos más frecuentes ocurre con los llamados «puenteros», conductores que se ubican en puntos estratégicos, como el puente Grau, para trasladar pasajeros hacia la parte alta de Cayma y otros sectores donde el transporte formal escasea durante las noches.
Para Víctor Mendoza, presidente del Frente de Defensa de los Transportistas, esos cobros responden a una realidad que las empresas del SIT no han logrado atender.
«Si las empresas del SIT tuvieran todas las unidades que dicen tener y cubrieran las rutas y horarios establecidos, nosotros simplemente no existiríamos. Atendemos una necesidad que ellos no pueden cubrir», afirmó.
El dirigente sostiene que pagar entre 3 y 4 soles sigue siendo una alternativa más económica para los usuarios que contratar un taxi hacia esas zonas periféricas donde el transporte formal prácticamente desaparece al caer la noche.
La discusión sobre las tarifas volvió a tomar fuerza porque el incremento autorizado durante la gestión del exalcalde, Víctor Hugo Rivera, estuvo sustentado en el fuerte aumento del precio de los combustibles. En ese momento, el diésel llegó a bordear los S/24 por galón, lo que motivó el reajuste del pasaje urbano.
Hoy el escenario es distinto. El precio del combustible se ha reducido y en algunos establecimientos ya se ubica por debajo de los S/20. Ese descenso ha llevado a diversos sectores a exigir que el pasaje urbano vuelva a costar un sol.
Las empresas concesionarias del SIT rechazan esa posibilidad. Argumentan que durante más de 16 años mantuvieron congelada la tarifa pese al incremento sostenido de sus costos operativos. Las loncheritas sostienen una posición similar y tampoco contemplan reducir sus precios.
Para Mendoza, el debate sobre el costo del pasaje refleja una crisis mucho más profunda. A casi diez años de iniciado el proceso de implementación del SIT, Arequipa continúa sin un servicio eficiente, con contratos parcialmente incumplidos y sin la infraestructura necesaria para garantizar un transporte moderno.
Ese vacío permitió la expansión del transporte informal. Actualmente, según el dirigente, más de 30 mil loncheritas circulan por la ciudad cubriendo rutas que el sistema formal no atiende, especialmente en sectores periféricos y zonas altas.
EN DEBATE
Con el cambio de autoridades previsto para el 2027, Mendoza considera que la prioridad debe ser replantear completamente el modelo de transporte urbano. Por ello, anunció que presentará una propuesta a los candidatos a la Alcaldía Provincial de Arequipa para que el próximo gobierno municipal tome una decisión definitiva sobre el futuro del SIT.
Su principal planteamiento consiste en resolver los contratos vigentes con las empresas concesionarias y diseñar un nuevo esquema de operación que garantice continuidad del servicio y empresas capaces de cumplir los compromisos asumidos.
«Pondríamos fin a las loncheritas si se crea un sistema serio y se nos permite integrarnos a empresas formales. No tendríamos inconveniente en adquirir unidades grandes si existe estabilidad y reglas claras. El SIT ha fracasado y eso ya lo sabe toda la ciudad», sostuvo.
La propuesta, no obstante, abre un escenario complejo. La resolución de los contratos podría derivar en arbitrajes entre la Municipalidad Provincial de Arequipa y las empresas concesionarias, con el riesgo de millonarias demandas.
Aunque la comuna podría sustentar una eventual resolución señalando incumplimientos contractuales, las empresas también tendrían argumentos para defender su posición.
Durante casi una década quedaron pendientes compromisos de ambas partes, como la implementación de paraderos oficiales, patios de maniobras, la acreditación del número de unidades exigidas, la renovación de cartas fianza y otras obligaciones contempladas en los contratos de concesión.
En medio de este problema, los principales afectados continúan siendo los pasajeros. Cada día enfrentan un sistema de transporte fragmentado, con tarifas distintas según el tipo de servicio, rutas insuficientes y largos tiempos de espera.
El desafío para la próxima gestión municipal será evitar que Arequipa sume otros cuatro años de promesas incumplidas y avanzar, por fin, hacia un transporte público eficiente, ordenado y capaz de responder a las necesidades de una ciudad que sigue creciendo.
