Incendios forestales mantienen en alerta a Puno y Cusco
Dos incendios forestales mantienen en estado de alerta a las regiones de Puno y Cusco. Mientras en el distrito de Ollachea, provincia de Carabaya, las llamas permanecen activas desde el 10 de julio y ya consumieron unas 40 hectáreas de vegetación, en el Parque Arqueológico de Sacsayhuamán un nuevo siniestro afectó tres hectáreas de cobertura vegetal, aunque sin dañar los históricos muros incas. En ambos casos, las autoridades intensifican las labores de control para evitar mayores pérdidas ambientales.
REGIONES
La situación más crítica se registra en Ollachea, donde el incendio se inició alrededor de las 4:40 de la madrugada del viernes en el cerro Qosqo Orqo. Desde entonces, el fuego se ha extendido por sectores de la selva de Carabaya, favorecido por los fuertes vientos y las difíciles condiciones del terreno.
Las llamas han destruido aproximadamente 40 hectáreas de pastos naturales y árboles nativos, poniendo en riesgo el hábitat de diversas especies silvestres. La densa humareda incluso ha llegado hasta la ciudad de Macusani, mientras pobladores reportan que el fuego continúa avanzando hacia sectores como Juru Juru Loma.
Ante la emergencia, la Municipalidad Distrital de Ollachea movilizó personal de Defensa Civil, serenazgo, brigadistas y vecinos organizados. Dos equipos de Defensa Civil, cuatro unidades de serenazgo, cinco brigadistas y diez voluntarios trabajan desde hace varios días para contener el avance del incendio. Paralelamente se desarrolla la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) y el registro en el Sistema Nacional de Información para la Prevención y Atención de Desastres (SINPAD).
Sin embargo, las autoridades reconocen que los esfuerzos terrestres no son suficientes. Por ello, reiteraron el pedido al Gobierno para disponer de apoyo aéreo, considerado indispensable para controlar un incendio que continúa fuera de control debido a la amplitud del área afectada y la dificultad de acceso.
Patrimonio a salvo en Cusco
En tanto, en la región Cusco, un incendio forestal registrado durante el fin de semana en el sector de Qespeqwara–Siete Bateas, dentro del Parque Arqueológico Nacional de Sacsayhuamán, logró ser controlado sin afectar las estructuras de piedra de origen inca.
La Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco informó que, tras las labores de evaluación, se confirmó que los elementos arqueológicos permanecen intactos. No obstante, el fuego dañó aproximadamente tres hectáreas de cobertura vegetal donde crecen especies nativas como chachacomo, queuña y huayruro, además de eucaliptos.
Durante la inspección, los especialistas detectaron diversos puntos con humo y pequeños focos que seguían reactivándose. Para extinguirlos fue necesaria la intervención inmediata de cinco bomberos forestales que también cumplen funciones de vigilantes-conservadores del parque arqueológico, quienes utilizaron herramientas manuales para eliminar los remanentes del incendio.
La Dirección de Cultura exhortó a la población que vive dentro o cerca de los parques arqueológicos a evitar la quema de pastizales y cualquier acción que pueda originar incendios forestales, advirtiendo que estos ponen en riesgo no solo los ecosistemas, sino también el invaluable patrimonio cultural del país.
Ambas emergencias reflejan la creciente vulnerabilidad de los ecosistemas frente a los incendios forestales durante la temporada seca. Mientras en Puno la prioridad es evitar que el fuego continúe expandiéndose mediante apoyo aéreo, en Cusco las autoridades mantienen vigilancia permanente para impedir que nuevos focos amenacen uno de los complejos arqueológicos más importantes del Perú.
