Arequipa: seis años de retroceso en gestión pública
Bryan Rommel
Camiloaga Chozo |
Economista del
Consejo Privado de
Competitividad

El Consejo Privado de Competitividad acaba de publicar el IRGP 2026 —Índice Regional de Gestión Pública—, que evalúa el desempeño de la gestión pública en las 25 regiones del país a través de cuatro pilares: Conectividad y acceso a servicios, Salud, Educación e Instituciones. No mide intenciones ni presupuestos declarados, sino si los servicios efectivamente llegan a la población. En una escala de 0 a 1, donde el valor más alto indica mejor gestión, el primer lugar corresponde a Tacna con 0,782 y el último a Ucayali con 0,135.

En el IRGP 2025, Arequipa alcanzaba el tercer lugar con un puntaje de 0,752. En el IRGP 2026, retrocede al cuarto, con 0,697 —una caída de -7,3% en un año—. No es el puesto lo que más preocupa, sino que ese descenso no comenzó el año pasado: en 2019 el puntaje de Arequipa era 0,766, y desde entonces acumula una caída de -9% en su resultado global. De los cuatro pilares, tres retroceden frente al IRGP 2025: Educación (-15,6%), Salud (-8,5%) y Conectividad (-2,2%). El único que registra una mejora es Instituciones (+2,0%).

Lo que hace llamativo el caso de Arequipa es dónde se producen esas caídas. La región ocupa el primer lugar nacional en continuidad del suministro de agua —22 horas diarias en promedio—, el segundo en dotación de camas hospitalarias del sector público por cada 100 mil habitantes, y el tercero en proporción de colegios con acceso simultáneo a electricidad, agua y desagüe por red pública. Es el perfil de una región bien equipada. El problema es que esa infraestructura no se traduce en resultados equivalentes.

En Salud, pese a tener la segunda mayor dotación de camas hospitalarias del país, la región ocupa el puesto 20 de 25 en médicos de atención de primer nivel —solo el 36,6% de los médicos públicos trabaja en ese nivel— y el puesto 23 en cobertura de vacunas infantiles, con apenas el 73,1%. En Educación, construye colegios con servicios básicos, pero solo el 35,0% de sus locales públicos tiene todas las aulas en buen estado. En Conectividad, el agua llega 22 horas al día, pero solo el 36,5% de los hogares la recibe con nivel adecuado de cloro. El patrón se repite en los tres pilares: Arequipa construye capacidad, pero no siempre logra que los servicios operen a la altura de esa capacidad.

La infraestructura es condición necesaria, no suficiente. Parte de la explicación reside en el propio pilar Instituciones: el Índice de Gestión de la Inversión Pública de los gobiernos locales —que evalúa la planificación, ejecución física, ejecución financiera y cierre de los proyectos de inversión de los gobiernos locales— ocupa el puesto 18 de 25 a nivel nacional, el de peor desempeño de Arequipa dentro de ese pilar. Cuando los proyectos no se planifican bien, no se ejecutan o no se cierran correctamente, el hospital puede estar construido y el médico no llegar; el colegio puede tener servicios básicos y las aulas deteriorarse; el agua puede fluir 22 horas y no tener la calidad adecuada. Una caída puntual puede explicarse por factores externos, por un año difícil, por un indicador que distorsiona. Seis años de caída consecutiva sugieren algo distinto: que hay decisiones estructurales que no se están tomando, o que se siguen tomando mal.

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.