Gilia Gutiérrez: “El nuevo Gobierno debe pasar de las promesas a las obras”
A pocas horas del primer mensaje a la Nación de la presidenta electa Keiko Fujimori, la gobernadora regional de Moquegua, Gilia Gutiérrez Ayala, plantea que el nuevo Gobierno debe pasar del discurso a los compromisos reales. En esta entrevista concedida a El Pueblo, la autoridad regional demanda una relación permanente con las regiones, un shock de inversiones para el sur y la ejecución de proyectos estratégicos como la carretera Moquegua–Omate–Arequipa, el fortalecimiento del puerto de Ilo y un plan integral de infraestructura hídrica. “Si el sur desarrolla, el Perú desarrolla”, agregó.
GRAN EXPECTATIVA POR MENSAJE PRESIDENCIAL
¿Qué expectativas para el primer mensaje a la Nación que ofrecerá la presidenta Keiko Fujimori el 28 de julio?
-Como la única gobernadora mujer del país, mi expectativa para el mensaje de la presidenta Keiko Fujimori este 28 de julio es que sea más allá de un discurso; debe ser una hoja de ruta clara y concreta. La ciudadanía necesita que se refiera a cada sector, que detalle la realidad encontrada y los principales desafíos para los próximos cinco años, con cifras, tiempos y compromisos tangibles, y sobre todo con una real mirada a las regiones.
Los peruanos queremos escuchar de qué manera priorizará a nuestras regiones. Nos preocupa, en lo inmediato, una respuesta urgente para los gobiernos locales y regionales que no han podido acceder al crédito suplementario, afectando la continuidad de obras cruciales. Es fundamental que el discurso incorpore las agendas macrorregionales, especialmente la de la Macro Región Sur, delineando los proyectos que impulsarán el desarrollo de nuestra población y, por ende, de todo el Perú. Este es un hito histórico, y esperamos que se traduzca en una agenda nacional con rostro humano, enfocada firmemente en el cierre de las brechas de género y en el fortalecimiento de la competitividad de nuestras regiones.
¿Cuáles considera que deben ser los principales anuncios para atender las demandas históricas del sur del país, especialmente de Moquegua?
-Desde Moquegua, y en representación de todo el sur del país, esperamos un gobierno de genuina reconciliación del sur. Esperamos escuchar un compromiso firme con el destrabe de los grandes proyectos de infraestructura, el fortalecimiento de la inversión pública y privada, la seguridad hídrica y energética, la prevención frente al cambio climático y los fenómenos naturales, así como una estrategia nacional para combatir la inseguridad ciudadana y el crimen organizado.
También confiamos en que se anuncien medidas inmediatas para garantizar la continuidad de las obras públicas que hoy requieren mayor respaldo presupuestal, así como una agenda específica para la macrorregión sur, reconociendo su enorme aporte al crecimiento económico del país.
Es una realidad dolorosa que, históricamente, los diferentes gobiernos han mirado al sur de manera reactiva, a veces hasta temerosa, nunca como aliados ni como aquellos a quienes se debía proteger. Ya es hora de dejar atrás años de proyectos de infraestructura e inversiones postergadas, que son indispensables para nuestro desarrollo
Insisto, si el sur desarrolla, el Perú desarrolla. Entre los principales anuncios se deben incluir medidas para acortar las brechas en salud, educación, género y lucha contra la pobreza. El nuevo gobierno debería anunciar un Plan Integral para el sur del Perú que articule infraestructura, agua, energía, competitividad e industrialización.
Para nuestra macrorregión son prioritarios:
-El impulso definitivo del gas natural para el Sur, garantizando el acceso domiciliario e industrial como motor de desarrollo y competitividad.
-Un plan de infraestructura hídrica que priorice represas, cochas, reservorios y sistemas de riego para asegurar agua para consumo y ampliación de la frontera agrícola.
-El inicio definitivo de la ejecución de la carretera Moquegua–Omate–Arequipa, proyecto largamente esperado por la población.
-El fortalecimiento del puerto de Ilo como plataforma logística del sur y la construcción del nuevo Desembarcadero Pesquero Artesanal (DPA) de Ilo.
-Mejora y mantenimiento de corredores logísticos y vías de integración que conecte mejor a Arequipa, Moquegua, Tacna y Puno.
El sur ya no puede seguir siendo visto únicamente como una zona extractiva. Debe consolidarse como un espacio de transformación productiva, generación de valor agregado e industrialización que fortalezca la competitividad nacional.
Asimismo, sería importante que se exponga la realidad encontrada por el nuevo Gobierno y las principales metas para los próximos cinco años.
¿Espera que el nuevo Gobierno establezca una relación más cercana y permanente con los gobiernos regionales? ¿Por qué?
-Es la única premisa de trabajo que podemos aceptar, no solo desde el Ejecutivo, sino también desde el nuevo Congreso. Los gobiernos regionales conocemos la realidad de nuestros territorios y somos quienes damos respuesta inmediata a las necesidades de la población. Las regiones del sur estamos listas para trabajar de la mano por un Perú más justo, seguro, ordenado y con una descentralización real.
Esperamos una relación basada en diálogo permanente, confianza y corresponsabilidad, fortaleciendo espacios como el Consejo de Estado Regional – CER y la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales – ANGR.
Los grandes desafíos del país —como la seguridad ciudadana, la gestión del agua, la competitividad y la preparación frente a fenómenos naturales— requieren soluciones construidas desde el territorio y no únicamente desde Lima.
Confiamos en que esta nueva etapa permita una verdadera reconciliación entre el Gobierno Nacional y las regiones, mediante decisiones concertadas, inversiones equitativas y respeto al proceso de descentralización.
¿Qué proyectos estratégicos de Moquegua deberían recibir prioridad durante los primeros meses de la nueva gestión presidencial?
-En Moquegua, la prioridad es clara: los proyectos que garantizan nuestra seguridad hídrica y una mirada de futuro. Los primeros meses de gobierno deberían marcar el inicio de proyectos estratégicos que generen confianza. Las prioridades que tenemos son: Carretera Moquegua–Omate–Arequipa, desembarcadero Pesquero Artesanal (DPA) de Ilo, el programa macrorregional de infraestructura hídrica y el Plan Nacional de Prevención ante El Niño Costero y Global.
En materia de descentralización, ¿qué decisiones concretas espera escuchar en el mensaje presidencial?
-Esperamos que se refuerce el llamado, que ya nos hizo la presidenta electa, que sea claro y contundente para trabajar unidos, y fortalecer el proceso de descentralización.
En primer lugar, tomando sus palabras en la reunión con el Consejo Directivo de la ANGR, un shock de inversiones para las regiones mediante transferencias inmediatas y oportunas que permitan continuar y/o acelerar las obras en ejecución.
Parte crucial de todo este trabajo debe ser el respeto a nuestra autonomía, la cual debe verse reflejada en el mantenimiento de nuestras funciones y competencias, sin modificaciones que menoscaben nuestra capacidad de gestión. Es decir, necesitamos las herramientas y presupuesto para ejercer eficientemente nuestras gestiones y fortalecer nuestras regiones.
Asimismo fortalecer el FONCOR para incrementar la capacidad de inversión regional, simplificar los procedimientos administrativos que hoy retrasan la ejecución de obras, descentralizar progresivamente funciones técnicas de entidades como Invierte.pe, OSCE y ProInversión para reducir tiempos y costos y garantizar que las competencias de los gobiernos regionales sean respetadas y acompañadas del presupuesto necesario para ejercerlas eficazmente.
El sur ha reclamado durante años una mayor inversión pública. ¿Qué compromisos espera que asuma el Ejecutivo?
-Queremos escuchar un compromiso explícito de la presidenta Fujimori para trabajar con el sur bajo estas premisas irrenunciables: formalizar y destrabar, cerrar brechas, mirada de industrialización del Sur. Es por ello que esperamos un compromiso de largo plazo con el desarrollo del sur. Ello implica priorizar:
Salud: concluir y equipar hospitales estratégicos, fortaleciendo la atención especializada.
Educación: cerrar brechas de infraestructura educativa y garantizar conectividad digital para las zonas rurales.
Infraestructura vial: ejecutar corredores logísticos, autopistas, vías de evitamiento que reduzcan los costos del transporte y mejoren la competitividad del sur y, de manera prioritaria, para nuestra región, las vías de evitamiento de Moquegua e Ilo y la autopista Moquegua-Ilo. Actualmente venimos elaborando estos proyectos para desviar el tránsito de carga pesada de concentrados de la minería y del transporte internacional que se moviliza, principalmente, por la carretera panamericana y la carretera binacional.
Saneamiento básico: cierre real de brechas de agua potable y alcantarillado. Existen múltiples proyectos elaborados por los Gobiernos Locales a la espera de financiamiento. El agua para consumo humano debe ser la máxima prioridad; sin embargo, es urgente modificar las normas y directivas actuales, como el PRESET, que representan un enorme obstáculo para viabilizar e inscribir proyectos técnicamente ejecutables.
¿Considera que la relación entre el Gobierno Central y las regiones del sur puede entrar en una nueva etapa de diálogo y cooperación?
-Sí, por supuesto que puede. Pero con una condición innegociable: que siempre que exista voluntad política y cumplimiento de los compromisos adquiridos. Las regiones no buscamos confrontación; buscamos soluciones. El desarrollo del país requiere un Ejecutivo que escuche, dialogue y cumpla.
Es imperativo que el Gobierno nacional demuestre una apertura real, expresando la voluntad de un diálogo abierto y un sincero interés por atender la histórica falta de atención al sur del país. Si el Ejecutivo muestra voluntad política con obras concretas, encontrará en Moquegua un aliado técnico y de gestión para impulsar el crecimiento nacional.
¿Qué papel deberían desempeñar los gobernadores regionales?
-Los gobernadores regionales no somos meros administradores. Debemos ser coejecutores de proyectos estratégicos para el desarrollo y fiscalizadores territoriales de la intervención del Ejecutivo nacional para el desarrollo de nuestros pueblos.
Conocemos las limitaciones y necesidades de nuestros pueblos, por ello, debemos participar activamente en la formulación de los planes sectoriales, asegurando la transparencia, la celeridad y la eficiencia en la ejecución de cada sol público.
La descentralización solo será exitosa si existe una verdadera corresponsabilidad entre todos los niveles de gobierno.
¿Confía en que el nuevo Gobierno respetará la autonomía regional?
-La confianza se construye con hechos, no con palabras vacías. Esperamos que el nuevo Gobierno fortalezca la descentralización respetando la autonomía regional y promoviendo una distribución más eficiente y equitativa de los recursos públicos.
Basta ya de tomar decisiones de nuestros pueblos desde Lima. Necesitamos la eliminación definitiva de esas barreras burocráticas que solo retrasan la ejecución de proyectos y frenan el progreso que nuestra gente tanto necesita y merece. La autonomía regional es la base para un desarrollo auténtico y participativo.
El clamor del sur es claro: Urge implementar una agenda nacional con rostro humano que ponga fin a décadas de olvido. Mi compromiso como gobernadora es ser el puente y la voz férrea que materialice esa justicia y desarrollo para Moquegua y toda nuestra macro región. Trabajemos unidos, Ejecutivo y regiones, para que la verdadera descentralización sea el cimiento de un Perú más justo, próspero y solidario.
