Siete rutas revelan la otra Arequipa del Colca al mar

Cañones, volcanes, lagunas, comunidades y 528 kilómetros de litoral amplían el mapa turístico regional. Mientras una inversión de US$77,2 millones busca fortalecer el corredor Arequipa–Colca, los destinos emergentes todavía enfrentan brechas de acceso, servicios y promoción.


Arequipa despliega un territorio turístico que supera los límites del Centro Histórico y la visita fugaz al Colca. Siete grandes corredores permiten viajar desde los cañones y volcanes de los Andes hasta las playas del Pacífico, atravesando reservas naturales, campiñas, pueblos y comunidades que conservan una cultura viva.

La estrategia regional “Conecta y Descubre” incorporó itinerarios de Islay, Castilla, Yanahuara, Yanque y Sibayo para diversificar la oferta y prolongar las estadías. Jorge Meza Cruz, gerente regional de Comercio Exterior y Turismo, sostuvo que “Arequipa es un gran museo” e instó a los visitantes a recorrer sus provincias y no concentrarse únicamente en la capital.

EL COLCA QUIERE MÁS QUE UNA NOCHE

El Valle del Colca mantiene el liderazgo turístico regional. AUTOCOLCA informó que recibió alrededor de 291 mil visitantes durante 2025, cifra superior a los 287 mil 407 registrados en 2019. Entre el 25 y el 29 de julio de 2026 llegaron otros 11 mil 465 viajeros; el 85 % fueron turistas nacionales y residentes locales.

La Cruz del Cóndor, Chivay, Yanque, Maca, Cabanaconde y el oasis de Sangalle sostienen el circuito tradicional. La nueva oferta avanza por Coporaque, Lari y Madrigal, en la margen derecha, y asciende hacia Tuti, Callalli, Sibayo, Tisco y Caylloma, donde confluyen arqueología, termalismo, geología y cultura altoandina.

AUTOCOLCA promovió siete recorridos alternativos con el propósito de distribuir el flujo y extender las visitas. Su gerenta general, Silvia Farfán Molina, advirtió que el paisaje no garantiza por sí solo una experiencia satisfactoria: “El turista necesita vías de acceso, pero también una buena calidad de los servicios”, desde hospedajes y restaurantes hasta agencias y señalización.

Jorge Valderrama Salinas, expresidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de Arequipa, coincidió en que las inversiones deben mejorar carreteras, saneamiento, limpieza y atención. El objetivo, señaló, es que el viajero conozca Cabanaconde, Yanque, Sibayo y otros pueblos, y permanezca más de una noche en Caylloma.

UN GEOPARQUE TRAZADO POR EL FUEGO

El Geoparque Mundial UNESCO Colca y Volcanes de Andagua es el único territorio peruano incorporado a esa red internacional. Reúne el Cañón del Colca, con profundidades superiores a los 3400 metros, y un paisaje formado por decenas de conos volcánicos, campos de lava, lagunas, fallas geológicas, ruinas prehispánicas e iglesias coloniales.

En este escenario nació “Mamacocha y sus Volcanes en el Geoparque”, un corredor entre Caylloma y Castilla. Una vía parte del Colca y continúa por Cabanaconde, Huambo, Ayo y Andagua; la segunda sale de Arequipa y atraviesa Aplao, Chuquibamba, Ayo y Andagua.

El trayecto demanda entre ocho y nueve horas, y requiere de tres a cuatro días para recorrer la laguna Mamacocha, los volcanes de Andagua, las cascadas de Panahua y Antaymarca. El destino recibía aproximadamente 350 turistas al año y conservaba tramos afirmados, dos factores que muestran simultáneamente su potencial y sus limitaciones.

COTAHUASI: LA MARAVILLA DETENIDA POR LA VÍA

La Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi ocupa 490 mil 550 hectáreas y es el área natural protegida más extensa de la sierra peruana. La catarata de Sipia, los baños termales de Luicho, el bosque de cactus de Judío Pampa y las formaciones rocosas de Huito acompañan un circuito por Tomepampa, Alca, Pampamarca y Puyca.

Su aislamiento preservó el paisaje, pero también frenó su desarrollo turístico. En abril de 2026, el Consejo Regional conformó una comisión para investigar presuntas irregularidades en el mantenimiento ejecutado entre 2023 y 2025 en la carretera Chuquibamba–Cotahuasi, principal acceso a La Unión y cuello de botella para visitantes y operadores.

SALINAS: EL CIELO BAJO LOS PIES

El Geoparque Mundial UNESCO Colca y Volcanes de Andagua.

A unos 4 300 metros de altitud, la laguna de Salinas cambia con las estaciones. Cuando las lluvias acumulan agua, su superficie refleja el cielo y los volcanes; durante el periodo seco, emerge una extensa planicie salina. El humedal forma parte de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, entre el Misti, Chachani, Pichu Pichu y Ubinas.

La visita puede empezar en Chiguata y continuar hacia Salinas Huito y San Juan de Tarucani, con avistamiento de vicuñas y parihuanas. El recorrido puede enlazarse con las cataratas de Pillones, el bosque de piedras de Imata y las cuevas de Sumbay, donde se conservan centenares de representaciones rupestres.

528 KILÓMETROS DE MAR POR DESCUBRIR

El corredor “Playas InkaSur” articuló los 528 kilómetros del litoral de Arequipa para convertir a Islay, Camaná y Caravelí en una ruta compartida de playas, caletas, gastronomía, naturaleza, arqueología y aventura. La propuesta busca que el turismo costero deje de concentrarse únicamente en los meses de verano.

Islay reúne Mollendo, Catarindo, Mejía, Punta de Bombón y el Valle de Tambo; Camaná suma sus balnearios y la caleta de Quilca; mientras Caravelí ofrece Tanaka, Puerto Inka, Sacaco, las lomas de Atiquipa y las dunas de Toro Mata. El Santuario Nacional Lagunas de Mejía completa la ruta con 211 especies de aves registradas.

LA CAMPIÑA MÁS ALLÁ DEL MIRABÚS

La Ruta del Loncco enlaza Sabandía, Characato, Mollebaya, Quequeña, Yarabamba y Pocsi. Sus andenerías, molinos, templos, casonas, huertos y caminos rurales explican la relación histórica entre la ciudad, el agua y la agricultura, y permiten comprender la identidad que Arequipa construyó alrededor de su campiña.

El circuito adquiere profundidad con caminatas por Yumina y Sogay, la memoria de los mártires de Quequeña, visitas a chacras y encuentros con agricultores, artesanos y picanteras. La experiencia deja de ser una contemplación desde el vehículo y se transforma en un recorrido por sabores, relatos y oficios que todavía sostienen la vida rural.

Campiña arequipeña.

DORMIR EN EL COLCA, COMPARTIR SU VIDA

Yanque y Coporaque desarrollaron experiencias comunitarias de dos días y una noche, con alojamiento familiar, faenas agrícolas, tejido, cabalgatas y termalismo. Uyo Uyo, las aguas de Chacapi, el complejo de San Antonio y las tumbas preíncas de Yuraq Qaqa complementan una estadía administrada por pobladores locales.

Sibayo consolidó este modelo desde su “pueblo de piedra”, con caminatas acompañadas por llamas, pastoreo y esquila de alpacas, elaboración de artesanías y gastronomía tradicional. El valor de estas rutas reside en que la comunidad no constituye una escenografía: organiza la experiencia, preserva sus conocimientos y recibe directamente los ingresos.

DEL MAPA A LA REALIDAD

El Banco Mundial aprobó en julio de 2026 un proyecto de US$ 77,2 millones para mejorar infraestructura, servicios, patrimonio y gestión en el corredor Arequipa–Colca. La inversión abre una oportunidad decisiva, pero el verdadero cambio dependerá de convertir anuncios y catálogos en carreteras seguras, señalización, saneamiento, operadores formales y empleo local: solo entonces la otra Arequipa dejará de ser una promesa para convertirse en un destino.

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