SALVEMOS LA EDUCACIÓN DE NUESTROS NIÑOS

En el año 2000 nuestro país participó, por primera vez, en el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), se realiza cada tres años, evalúa a estudiantes de 15 años de edad de algún grado de secundaria, en Lectura, Matemática y Ciencia, de los países miembros de la OCDE y otros que lo hacen voluntariamente; después de retirarnos de la prueba PISA, retornamos el año 2009 y participamos los años 2012, 2015, 2022 y 2025.
En el segundo gobierno aprista (2006-2011), se capacitó a miles de profesores y mejoró sus remuneraciones; la comprensión lectora de 15% pasó a 27%, el razonamiento matemático de 9% se elevó a 17%; se erradicó el analfabetismo; se creó el Colegio Mayor Presidente de la República; se estableció la nota mínima de 14 para ingresar a los institutos pedagógicos. Lamentablemente, los sucesivos gobiernos no continuaron con la mejora de la educación de nuestros niños.
En el primer diario de Arequipa, leemos la espantosa noticia: “AL: Perú entre los últimos en matemática y comprensión lectora” (El Pueblo: 09/09/26, p. 01), seguimos con la tragedia de la educación: “Perú retrocede. El 62% de estudiantes no alcanza el nivel mínimo en PISA. El especialista en temas educativos Paul Neira advirtió que cerca del 62% de los estudiantes peruanos de 15 años se encuentra por debajo del nivel 2 de desempeño, considerado el mínimo aceptable en comprensión lectora. Según explicó, esta situación resulta especialmente preocupante porque la lectura constituye una competencia fundamental para desenvolverse en otros ámbitos de la vida”, termina, diciendo: “Aunque las matemáticas también muestran resultados desfavorables, el especialista puso especial énfasis en la lectura debido a su carácter transversal. Una deficiente comprensión lectora afecta la capacidad de los estudiantes para interpretar información científica, comprender leyes, tomar decisiones y desenvolverse adecuadamente en la vida adulta” (p. 02).
En este diario, publiqué el artículo: “América Latina: educación, premio Nobel e IA” (17/01/25), escribí: “Según el Instituto de IA de Stanford, los diez países más avanzados, son: primer lugar, EE.UU.: inigualable en investigación, inversión y desarrollo de modelos; segundo lugar, China: desventajas en inversión privada; tercer lugar, Reino Unido: un enfoque integral en investigación; cuarto lugar, India: crecimiento sostenido en investigación y talento; quinto lugar, Emiratos Árabes Unidos: un modelo de innovación y diversidad; sexto lugar, Francia: compromiso con la investigación y la diversidad; sétimo lugar, Corea del Sur: pionero en legislación y educación en IA; octavo lugar, Alemania: un pilar de la investigación responsable; noveno lugar, Japón: potencia tecnológica en ascenso; décimo lugar, Singapur: innovación en pequeña escala. Llama la atención no estén Canadá ni Italia”.
Agregué: “Ningún país latinoamericano está en el top 10 mundial de IA. Es evidente la brecha con las potencias. Esto se agravará si seguimos con gobiernos mediocres. Otro hecho a señalar, hasta ahora, nadie de América Latina, ha obtenido el Premio Nóbel de Física, se han otorgado 117; ni el Premio Nóbel de Economía, se han dado 55. De 227 Premios Nóbel de Medicina, América Latina ha obtenido tres; y, de 103 Premios Nóbel de Química, América Latina, obtuvo dos. La prueba PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, realizada por la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), el año 2022, después de la Pandemia de la Covid 19 a los estudiantes de 15 años de edad, concluye: “América Latina y el Caribe se ubica en la mitad inferior del ranking global de calidad educativa en Matemática, Lectura y Ciencia. Esta es la triste y desastrosa realidad de nuestra América Latina, ello es consecuencia de no tener calidad educativa, debido a la ineficiente inversión pública en educación; a la ausencia del hábito de lectura en la mayoría de la población; a la escasa, casi nula, inversión en ciencia; al surgimiento de universidades bambas”.
Reiteramos: “La alternativa es: Elevemos la calidad de la educación pública con los mejores para la docencia, a fin de contar con científicos, matemáticos, expertos y especialistas, sin los cuales, no tendremos ciudadanía calificada, economía con valor agregado, desarrollo integral, ni ingresaremos al primer mundo”.
