Lavadoras nuevas del Honorio Delgado presentan fallas
Los seis equipos industriales presentaron fugas y errores de programación antes de cumplir un año de servicio. En la lavandería se trata hasta 1 200 kilos de ropa hospitalaria al día y podría paralizar sus operaciones.
PROCESAN 1 200 KILOS DE ROPA AL DÍA
Las seis lavadoras industriales adquiridas por el Gobierno Regional de Arequipa para el Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza operaban con fugas de agua y fallas en sus programas automáticos. Los desperfectos, reportados desde hace dos meses, amenazaban la continuidad del lavado y desinfección de la ropa utilizada por los pacientes.
Pablo Heredia, encargado del Servicio de Lavandería, informó que los equipos perdieron hermeticidad y expulsaban agua y productos de limpieza por las compuertas durante cada ciclo. El líquido se acumulaba en el piso debido a que el ambiente tampoco contaba con una rejilla adecuada para evacuarlo.
El segundo problema afectaba el sistema automatizado. Según explicó Heredia, las máquinas reiniciaban el proceso cuando se encontraban a mitad del lavado o avanzaban directamente hasta finalizarlo. Estas alteraciones prolongaban los turnos y podían impedir que las prendas completaran todas las etapas de limpieza y desinfección.
El servicio procesaba entre 1 000 y 1 200 kilos de ropa hospitalaria durante jornadas de ocho horas, los siete días de la semana. La operación comprendía sábanas, frazadas, uniformes y otros textiles empleados en las diferentes áreas asistenciales del nosocomio.
El Gobierno Regional instaló cuatro lavadoras de 70 kilos y dos de 35 kilos con sistema de barrera sanitaria. La inversión ascendió a S/2 millones 622 mil 562 y tenía como objetivo evitar el contacto entre la ropa contaminada y la higienizada, además de elevar la temperatura del lavado por encima de los 80 grados.
Los equipos entraron en funcionamiento durante 2025 y cuentan con una garantía de tres años, de acuerdo con el responsable de Lavandería. La empresa proveedora debía efectuar un mantenimiento preventivo cada seis meses, pero no acudió en junio pese a las comunicaciones remitidas por el personal a sus superiores.
Heredia recordó que las compuertas ya presentaron desperfectos durante el primer año de operación. El Gobierno Regional sostuvo en diciembre de 2025 que las seis lavadoras se encontraban totalmente operativas; sin embargo, los trabajadores volvieron a reportar fugas y fallas electrónicas que podrían dañar definitivamente sus computadoras.
La contingencia tampoco estaba garantizada. Las secadoras y calandrias instaladas hace aproximadamente 13 años permanecían deterioradas, mientras el hospital no podía intervenirlas porque el Gobierno Regional aún no había completado su transferencia. Algunas secadoras solo alcanzaban entre 50 y 60 grados, cuando debían llegar a 90, según Heredia.
El deterioro de estos equipos aumentó el tiempo requerido para secar y planchar la ropa. Cinco frazadas que debían quedar listas en media hora demoraban hasta una hora y media, mientras la lavandería recibía alrededor de 150 frazadas por jornada y disponía de vapor únicamente hasta las 15:00 horas.
El encargado solicitó la reparación inmediata de los equipos de contingencia para evitar el colapso total del servicio. La empresa aún no había cumplido con el mantenimiento preventivo, mientras el abastecimiento de ropa limpia para los pacientes dependía de seis lavadoras que continuaban operando con fallas.
