Robos y hurtos crecen en Arequipa pese a caída de homicidios

La criminalidad en Arequipa muestra un comportamiento desigual durante los primeros ocho meses del año. Mientras los homicidios y las denuncias por extorsión presentan una reducción frente al mismo periodo de 2025, los delitos contra el patrimonio registran un incremento y mantienen en alerta a la población.

DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO SIGUEN EN ASCENSO

El balance presentado por la Policía Nacional, correspondiente al periodo comprendido entre enero y agosto de 2026, revela que los homicidios disminuyeron de manera considerable. De los 69 casos contabilizados en los primeros ocho meses de 2025, la cifra bajó a 23 este año. Esto representa una reducción del 67 %.

La extorsión también presenta una ligera caída. Las denuncias acumuladas descendieron de 335 a 317 casos, es decir, 18 reportes menos que el año anterior. Solo durante agosto se contabilizaron 36 denuncias, frente a las 46 registradas en el mismo mes de 2025.

Sin embargo, el panorama cambia cuando se revisan los delitos que afectan directamente el patrimonio de los ciudadanos. Los robos pasaron de 1 671 denuncias entre enero y agosto del año pasado a 1 775 durante el mismo periodo de 2026. El aumento alcanza el 13 %.

Los hurtos también muestran una tendencia ascendente. En los primeros ocho meses del año se acumularon 8 502 denuncias, mientras que en 2025 fueron 8 204. La diferencia representa un crecimiento de aproximadamente 3 %.

Dentro de este grupo, uno de los indicadores que más preocupa a las autoridades es el robo de vehículos. Los casos pasaron de 17 a 26 denuncias, lo que significa un incremento de 53 % respecto al periodo comparado.

El general PNP Antonio La Madrid señaló que la institución viene realizando un seguimiento permanente de estos indicadores y que se evalúan modificaciones en las estrategias operativas para contener los delitos patrimoniales. El patrullaje constituye uno de los principales puntos de intervención.

No obstante, la Región Policial Arequipa enfrenta limitaciones para ampliar su capacidad de respuesta. Entre las principales dificultades identificadas se encuentran la reducción del número de efectivos y el deterioro de parte de la flota vehicular.

La salida de agentes por límite de edad y otras bajas ha reducido la disponibilidad de personal para las labores operativas. A ello se suma que varias unidades policiales han quedado fuera de servicio debido a su antigüedad.

Así, mientras algunos delitos de mayor gravedad muestran una reducción, los robos y hurtos mantienen una tendencia contraria, evidenciando que la inseguridad cotidiana continúa siendo uno de los principales desafíos para la Policía y las autoridades de Arequipa.

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