Malos hábitos alimenticios disparan sobrepeso en escolares de Arequipa
El exceso de azúcar y alimentos procesados afectan la salud y el rendimiento de los niños.
Por: Daniela Nickole Santander Fotos: Jorge Esquivel
El inicio del año escolar ya está aquí y vuelve a entrar a colación la mala alimentación infantil, un problema creciente en la región. En Arequipa, las cifras de sobrepeso y obesidad en niños en edad escolar continúan en aumento, lo que preocupa a las autoridades sanitarias. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud y del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (CENAN), en el grupo de niños de 5 a 11 años el sobrepeso pasó de 24.4 % en 2024 a 25.4 % en 2025, mientras que la obesidad aumentó de 18.9 % a 19.7 %.
En la provincia de Arequipa, 25 de los 29 distritos presentan niveles de sobrepeso superiores al 20 %, mientras que en el caso de obesidad 10 distritos superan ese mismo porcentaje. Entre los distritos que registraron mayor incremento en los últimos dos años figuran Cayma, Hunter, La Joya, Paucarpata, Socabaya, Yanahuara y José Luis Bustamante y Rivero, entre otros. Según la nutricionista Ruth Medina, coordinadora de la Estrategia Sanitaria de Alimentación y Nutrición Saludable de la Red de Salud Arequipa-Caylloma, estas cifras muestran que la mala alimentación afecta tanto a zonas con mayores ingresos como a sectores con menos recursos.
Aunque el problema más visible es el exceso de peso, también persisten otros indicadores preocupantes. En el caso de la anemia en niños de 5 a 11 años, el porcentaje pasó de 38 % en 2024 a 33.3 % en 2025, lo que representa una reducción, pero todavía se mantiene por encima del 20 % en 23 distritos de la provincia. En cuanto a la desnutrición o delgadez, los casos se mantienen entre 1.2 % y 1.5 %, cifras menores, pero que aún requieren atención.
Uno de los principales factores asociados a estos problemas son los hábitos alimentarios en casa, especialmente en la preparación de loncheras escolares. La especialista advirtió que muchos padres envían alimentos poco equilibrados, priorizando productos atractivos para los niños, pero con bajo valor nutricional.

“Por lo general se observa que los padres con el afán de presentar al niño una lonchera escolar más atractiva envían bebidas muy azucaradas, jugos de frutas que con el transcurso de la mañana se pueden fermentar, frituras en exceso, poca variedad en los alimentos, es frecuente también una lonchera pobre en proteínas y poco equilibrada, en algunos casos también se observa la inclusión de productos industrializados y ultra procesados», indicó.
El consumo habitual de este tipo de productos puede afectar el rendimiento escolar y el desarrollo cognitivo de los niños. «A corto plazo afecta el rendimiento escolar, ya que las cantidades excesivas de grasas saturadas, azucares simples, contenido elevado de sodio, se asocian con déficit de atención, ansiedad, depresión y posible alteraciones en el desarrollo cognitivo, pero a mediano y largo plazo, son el precedente para las enfermedades cardiovasculares, diabetes, sobrepeso, obesidad, niveles altos de colesterol entre otras. A corto plazo puede provocar déficit de atención o ansiedad, mientras que a largo plazo aumenta el riesgo de enfermedades como diabetes, colesterol alto o problemas cardiovasculares», agrega la especialista.

¿Qué debería contener una lonchera saludable?
-Para una jornada escolar adecuada, la nutricionista recomienda que las loncheras incluyan tres grupos de alimentos: Proteínas (huevo, pollo, queso, yogur natural, pescado o carnes). Frutas o verduras (frutas de estación, palta o aceitunas). Carbohidratos complejos (pan integral, avena, quinua, camote o maíz). Además, aconseja incluir agua como bebida principal, evitando gaseosas o jugos azucarados.
Finalmente, Medina recomendó a los padres planificar las loncheras con anticipación, especialmente en hogares donde ambos trabajan, para asegurar variedad y equilibrio nutricional. “Es importante organizarse y dejar adelantados algunos procesos desde la noche anterior para que preparar la lonchera no sea estresante y se pueda mantener en el tiempo”, señaló.
La especialista también sugiere involucrar a los niños en la planificación de sus alimentos, tomando en cuenta sus gustos, pero evitando frituras y productos ultra procesados.

