Robo de medidor provoca inundación en vivienda de Socabaya
Una familia del sector de 3 de Octubre, en Socabaya, denunció que su casa terminó inundada luego de que delincuentes dañaran la conexión de agua de un predio vecino al intentar sustraer un medidor. Varios ambientes del inmueble quedaron afectados por el agua.
Una vivienda ubicada en el sector 3 de Octubre, en el distrito de Socabaya, terminó inundada la madrugada del miércoles 15 de abril, luego de un intento de robo del medidor de agua en un inmueble colindante. El agua potable discurrió por varias horas y, debido a la pendiente de la zona, ingresó primero a la cochera y luego a otros ambientes de la casa de Flora Condori Zapata.
El hecho se habría producido entre las cinco y seis de la mañana. Steve Martínez, propietario del predio donde se registró el daño en la conexión, sostuvo que realizó llamadas reiteradas a Sedapar para pedir atención de emergencia, pero que el agua siguió escurriendo por más de tres horas, mientras serenazgo de Socabaya apoyaba en la zona. La familia afectada indicó que el caudal alcanzó la cochera, un dormitorio y un hall, obligándola a retirar productos y enseres para evitar mayores pérdidas.
El caso ocurre en un distrito donde el servicio de agua viene siendo especialmente sensible. En enero, Sedapar se comprometió ante vecinos y la Sunass a restablecer de manera temporal 12 horas continuas de abastecimiento en Socabaya, luego de reclamos por la reducción del servicio a solo tres horas diarias. Esa medida debía mantenerse hasta agosto de 2026, mientras se concreta la interconexión a una nueva red de distribución.
A ello se suma que 3 de Octubre ya ha figurado recientemente entre las zonas afectadas por incidencias operativas. El 17 de marzo, Sedapar reportó una interrupción imprevista por rotura de tubería matriz en el circuito N-14, que incluyó a PJ Tres de Octubre y sectores de La Campiña; días después, la empresa también programó cortes por limpieza y desinfección de reservorios en ese mismo ámbito. Ese antecedente agrava la molestia vecinal por una nueva emergencia vinculada al agua potable.
La denuncia además se inscribe en un problema mayor. La Sunass alertó en octubre de 2024 que en Arequipa Metropolitana se habían robado 312 medidores de agua potable en solo tres meses, y advirtió que esos actos no solo dejan sin servicio a los usuarios, sino que también generan aniegos por la fuga desde la caja del medidor sustraído. El patrón descrito por el regulador coincide con lo ocurrido ahora en Socabaya.
La fragilidad operativa también aparece en otras cifras recientes. Solo en el primer trimestre de 2026, la Sunass atendió en Arequipa 1 821 orientaciones por problemas vinculados a Sedapar; de ese total, 409 correspondieron a fallas del servicio como roturas de tuberías, fugas de agua en medidores, colapsos de desagüe y falta de abastecimiento. El dato confirma que las incidencias operativas siguen teniendo un impacto directo en los hogares de la ciudad.
