CANDIDATO PRESIDENCIAL ROBERTO SÁNCHEZ DIALOGÓ CON EL PUEBLO
“Arequipa y el sur nunca fueron tibios, este es el momento de decidir”
Por Rocío Velazco C.
En plena recta final de la segunda vuelta electoral, el candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, colocó a Arequipa y al sur peruano en el centro de su discurso político. En una entrevista exclusiva concedida al diario El Pueblo, el aspirante aseguró que la región no solo representa una fuerza electoral decisiva, sino también un espacio estratégico para redefinir el modelo económico y político del país.
Con un mensaje dirigido directamente a las regiones relegadas por el centralismo limeño, Sánchez planteó una agenda basada en descentralización, industrialización, reforma del Estado y fortalecimiento de la inversión pública. El candidato sostuvo que el sur debe dejar de ser visto únicamente como proveedor de materias primas y convertirse en eje de desarrollo científico, tecnológico y productivo.
Sánchez habló de Arequipa con un tono personal y político. Recordó que mantiene una conexión estrecha con la región desde hace décadas y mencionó un episodio que marcó su vida: una grave peritonitis sufrida en Caravelí que, según dijo, pudo superar gracias a la atención recibida en hospitales arequipeños.
“He ido más de 50 veces a Arequipa en toda mi vida. Conozco el valor y el capital social que tienen”, afirmó.
El candidato remarcó que la Ciudad Blanca representa una “masa crítica” para el país debido a su tradición intelectual, empresarial y social. Por ello, cuestionó que continúe padeciendo brechas históricas en infraestructura, salud y conectividad.
Uno de los ejemplos que utilizó fue la situación del hospital Goyeneche, al que calificó como símbolo del abandono estatal. En su opinión, la centralización presupuestal ha impedido que regiones como Arequipa puedan desarrollar plenamente sus capacidades.
“El Perú no puede seguir gobernándose solo desde Lima. Las regiones producen riqueza, generan energía, minería y agricultura, pero siguen esperando hospitales, carreteras y servicios básicos”, sostuvo.
CORÍO, PROYECTO CLAVE PARA EL SUR
Dentro de sus propuestas para Arequipa, Sánchez destacó el impulso al megapuerto de Corío, proyecto que considera clave para convertir al sur peruano en un corredor económico internacional.
El candidato recordó que actualmente preside la comisión especial que impulsó el puerto de Chancay y aseguró que Corío tiene un potencial aún mayor debido a su ubicación estratégica frente al océano Pacífico y su cercanía con corredores bioceánicos.
“No debe verse solo como un puerto estanco hacia el mar. Corío puede transformar toda la dinámica productiva del sur peruano”, indicó.
Según explicó, la iniciativa permitiría articular comercio, industria, educación técnica y desarrollo tecnológico. Su visión apunta a crear una nueva matriz económica en la macro región sur, vinculando Arequipa con mercados internacionales y fortaleciendo actividades de valor agregado.
Sánchez afirmó que uno de los grandes errores del país ha sido limitarse a exportar recursos sin procesarlos.
“De la chacra al contenedor, de la mina al contenedor. Piedras vendemos. No industrializamos nada”, criticó.
En ese sentido, sostuvo que Corío debería convertirse en una plataforma para fomentar manufactura, refinación de minerales y transformación agroindustrial.
MAJES-SIGUAS II Y EL DEBATE AGRARIO
Otro de los puntos centrales de su propuesta para Arequipa fue el proyecto Majes-Siguas II. El candidato señaló que la agricultura del sur necesita una política que priorice a los productores locales y no únicamente a grandes empresas agroexportadoras.
Sánchez manifestó que el derecho a la tierra debe democratizarse y que el Estado debe garantizar que los beneficios de proyectos de irrigación alcancen a pequeños y medianos agricultores.
“No podemos seguir pensando solo en exportar productos sin valor agregado mientras el agricultor continúa en condiciones precarias”, expresó Sánchez.
Para el líder de Juntos por el Perú, la agroindustria debe convivir con políticas de desarrollo rural, asistencia técnica y acceso al crédito. Además, consideró que Arequipa puede convertirse en un polo agroindustrial si se articula adecuadamente la producción agrícola con tecnología e infraestructura logística.
MINERÍA CON LICENCIA SOCIAL
En materia minera, Roberto Sánchez planteó la necesidad de construir una “nueva minería” basada en consenso social y sostenibilidad ambiental.
El candidato fue enfático al referirse al proyecto Tía María, uno de los conflictos más sensibles en el sur del país. “Si el pueblo de Arequipa dice Tía María no va, no va”, afirmó.
Sánchez indicó que los proyectos extractivos solo deben avanzar cuando exista legitimidad social y garantías ambientales. En su opinión, el país necesita superar el esquema de confrontación permanente entre minería y agricultura.
Asimismo, planteó que iniciativas como Zafranal deben desarrollarse únicamente si se demuestra que pueden convivir con actividades agrícolas y con estándares estrictos de protección ambiental.
El candidato también propuso crear un Banco Minero destinado a apoyar la formalización de pequeños productores, especialmente en regiones del sur donde la minería informal continúa creciendo.
“No se puede perseguir solamente al pequeño minero. Hay que formalizarlo, darle tecnología y acompañarlo”, señaló. Además, cuestionó que empresas extranjeras operen en el Perú sin transferir conocimiento tecnológico.
“Debemos exigir transferencia tecnológica. No podemos seguir exportando minerales sin refinarlos siquiera”, enfatizó.
SEGURIDAD Y APOYO MILITAR Y REFORMA POLICIAL
Sobre inseguridad ciudadana, Sánchez consideró que el avance del crimen organizado requiere una respuesta integral del Estado y no únicamente medidas policiales aisladas.
Entre sus propuestas figura una reorganización profunda de la Policía Nacional durante los primeros cien días de gobierno, acompañada de mejoras salariales, infraestructura moderna y acceso a tecnología.
Asimismo, se mostró a favor de que las Fuerzas Armadas apoyen temporalmente a la Policía en territorios donde las organizaciones criminales hayan tomado control efectivo.
“Hay zonas donde el Estado ha perdido presencia y eso debe recuperarse”, afirmó.
Sin embargo, insistió en que la seguridad no puede entenderse únicamente desde la represión.
“Si no le damos empleo y oportunidades a nuestros jóvenes, no vamos a ir a ningún lado”, sostuvo.
El candidato vinculó el crecimiento de la delincuencia con la precariedad laboral, la informalidad y la falta de oportunidades educativas.

EDUCACIÓN, CIENCIA E IA
Uno de los temas que Sánchez abordó con mayor énfasis fue la educación. El aspirante presidencial cuestionó que el sistema educativo continúe mostrando profundas desigualdades territoriales y afirmó que el Perú necesita una “revolución educativa”.
Planteó elevar gradualmente el presupuesto del sector hasta alcanzar el 6 % del Producto Bruto Interno y fortalecer el acceso gratuito a la educación universitaria.
También propuso crear un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación que permita impulsar investigación y desarrollo.
“El Perú invierte apenas el 0.16 % de su PBI en ciencia y tecnología. Eso es gravísimo”, señaló.
Según explicó, su propuesta busca impulsar programas de innovación tecnológica, desarrollo de startups y retorno de investigadores peruanos que trabajan en el extranjero.
Sánchez sostuvo que el país no puede mantenerse rezagado frente a avances como la inteligencia artificial y la automatización.
“Necesitamos que el Perú produzca conocimiento y no solo consuma tecnología”, afirmó.
En esa línea, destacó el potencial de universidades del sur peruano para convertirse en centros de innovación científica.
CRÍTICAS AL MODELO ECONÓMICO
En el plano político, el candidato cuestionó duramente el modelo económico vigente y afirmó que el país vive bajo un “mercantilismo neoliberal” que favorece a pequeños grupos de poder.
Sánchez criticó los contratos ley y denunció que existe una captura de instituciones públicas por redes de corrupción y mafias políticas.
No obstante, rechazó las acusaciones que lo vinculan con propuestas radicales o expropiaciones.
“No somos comunistas ni terroristas. Apostamos por un modelo desarrollista que respete la estabilidad macroeconómica”, aclaró.
El candidato aseguró que mantendrá la autonomía del Banco Central de Reserva y la disciplina fiscal, aunque insistió en que el país necesita una nueva Constitución que reemplace la Carta Magna de 1993.
Según dijo, la actual Constitución fue impuesta durante un régimen autoritario y ya no representa el consenso nacional.
“La refundación del país pasa por construir un nuevo pacto social”, manifestó.
A pocos días de las elecciones del 7 de junio, Roberto Sánchez dirigió un mensaje especial a Arequipa y al sur del país, regiones que considera decisivas para el futuro político nacional.
El candidato pidió a los electores no dejarse influenciar por campañas de miedo relacionadas con expropiaciones o crisis económicas.
“Arequipa nunca ha sido tibia. Este es el momento de decidir”, expresó.
Para Sánchez, el sur peruano debe asumir un rol protagónico en la construcción de una nueva visión de país basada en descentralización, soberanía productiva y justicia social.
“El 7 de junio hay que escoger la vida. Arequipa marcará la esperanza del retorno de las voces de los pueblos profundos”, concluyó.
