GRA busca liquidar variante de Uchumayo sin ejecutar puentes peatonales
En cuatro años de gestión, el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) no ha logrado concretar la liquidación físico-financiera de la variante de Uchumayo.
La obra inició en 2013 y entró en funcionamiento integral en 2019, mantiene intervenciones pendientes que en más de seis años ninguna administración regional ha conseguido ejecutar. A poco del cierre de la gestión de Rohel Sánchez, el Ejecutivo regional busca cerrar administrativamente el proyecto, aunque sin construir los puentes peatonales pendientes.
La variante de Uchumayo comprende tres etapas. La etapa I inició en enero de 2013 y entró en funcionamiento en diciembre de 2014. La etapa II comenzó en marzo de 2016, mientras que la etapa III arrancó en noviembre de 2017. Ambas fueron puestas en servicio en agosto de 2019, durante la gestión de Elmer Cáceres Llica. Sin embargo, ninguno de los tramos fue liquidado debido a que las intervenciones no fueron culminadas en su totalidad. Este proceso quedó pendiente y fue asumido por la actual gestión en 2023, cuando se planteó como objetivo concretar la liquidación física del proyecto.
En el tramo I aún está pendiente la reubicación de una línea de media tensión, labor que será asumida por la actual administración regional. En contraste, la construcción de los tres puentes peatonales ubicados cerca del centro recreativo Conafovicer, frente al grifo León del Sur y frente a la cervecería Backus —componentes correspondientes al tramo II— quedó descartada. En 2024, el GRA lanzó una convocatoria para ejecutar estas estructuras bajo la modalidad de contrata; sin embargo, dos años después, la intervención, valorizada en S/ 2 millones 230 mil, quedó fuera de los planes de la gestión.
“Ya no contamos con presupuesto para ejecutar dicha intervención. Sin embargo, la liquidación del proyecto se puede realizar con normalidad. La variante de Uchumayo tiene componentes. En la medida que sus componentes estén ejecutados, se procede a liquidar la obra. Si faltase algún trabajo y, por razones técnicas, no es posible ejecutar, es mejor liquidar la obra y ponerla a disposición para que, a partir de allí, tenga viabilidad otro proyecto”, declaró Berly Gonzales Arias, gerente general del GRA.
Adicionalmente, Gonzales Arias sostuvo además que la liquidación de obras heredadas de gestiones anteriores suele resultar compleja debido a la falta de documentación técnica y administrativa. En esos casos, explicó, se recurre a liquidaciones de oficio, mecanismo que implica la determinación de responsabilidades funcionales de los trabajadores a cargo. Bajo ese escenario, no se descarta aplicar esta figura legal para concretar el cierre físico-financiero de la variante de Uchumayo antes del cierre de gestión.
No obstante, al tratarse de una infraestructura que forma parte de la vía nacional, la variante de Uchumayo fue ejecutada mediante una delegación de competencias otorgada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) al Gore Arequipa. En ese contexto, el Ejecutivo regional deberá realizar coordinaciones adicionales con el sector para definir si, una vez liquidada la obra, esta será transferida al MTC para que asuma su operación y mantenimiento.
