¿Qué pasó con el APRA?
Por Renatto Bautista
El APRA hace tres décadas perdió la batalla cultural, un término que ni la actual dirigencia ni el ex candidato presidencial del 0.9% han entendido a pesar que en la última década en todo Occidente se escribe y habla sobre la batalla cultural. Al parecer, ellos desconocen la evolución cultural y política de Occidente. Siguiendo en este rubro, tras la muerte del tres veces rector sanmarquino Luis Alberto Sánchez, el APRA orgánicamente no ha tenido la capacidad de emprender la batalla cultural como sí lo hacen toda la izquierda de origen marxista. Pero es válido mencionar los esfuerzos voluntarios de dos destacados historiadores aprista, uno es un mayor como Germán Peralta y el otro uno más joven como Aleixis Payba, historiador sechurano, a ambos los aprecio y respeto por su pluma, ellos lo saben
No siempre el dirigente y militante aprista apoya la batalla cultural que ellos estoicamente emprenden por celo y mezquindad. Pero no solo perder la batalla cultural hizo que el APRA sea irrelevante electoralmente en abril del 2026, sino un ex candidato presidencial sin ninguna luz posible lo hizo realidad. En primer lugar, el ex candidato presidencial, con 40 años no tiene un título profesional ni un libro publicado ni una experiencia laboral importante que digamos “bueno, ha destacado como abogado en cierto rubro o ha litigado en este caso bien complejo”. Su discurso gaseoso y vacío no convenció a nadie que no fuera aprista para que vote por este ex candidato a pesar que tenía cierto impacto mediático; él debe entender que un resultado magro es para irse a su casa y ocuparse de su aspecto profesional. Desde aquí le deseo lo mejor porque insistir es un craso error que solo demuestra miopía y soberbia cuando el 99% de los peruanos te ha dicho claramente “señor, a usted no lo queremos en la política activa”.
No entender esta verdad y guiarse por personas irrelevantes demuestra que la mentada renovación no pegó fuera del APRA, más bien nunca fue entendida fuera del APRA por eso los resultados presidenciales fueron un 0.9% que es equivalente a obtener un tres en un examen parcial. Por eso, los responsables de la debacle electoral del APRA deben irse a su casa y ocuparse de su vida profesional, es lo mejor para ellos y el Perú. ¡Mis mejores deseos, si lo entienden!
