Indiferencia marca la jornada de simulacro de sismo en Arequipa

Plaza España centro de operaciones del simulacro.

FORTALECE CAPACIDAD DE RESPUESTA

A las 10:00 horas de ayer, las alarmas de emergencia resonaron en toda la región, marcando el inicio del Primer Simulacro Nacional Multipeligro 2026. El ejercicio, diseñado para fortalecer la capacidad de respuesta ante desastres, puso a prueba la coordinación de las autoridades; sin embargo, se topó con una barrera difícil de derribar: la marcada apatía de gran parte de la población.

En las calles del Centro Histórico y avenidas principales, la participación fue desalentadora. Los transeúntes, en su mayoría jóvenes, ignoraron las señales de los brigadistas y continuaron su paso sin detenerse. Esta falta de compromiso ciudadano evidenció una brecha peligrosa entre la planificación institucional y la conciencia preventiva de la comunidad.

El sector transporte también mostró resistencia al ejercicio. Choferes de unidades de transporte urbano y vehículos particulares en diversas zonas de la ciudad decidieron no detener su marcha. Al circular con normalidad durante los minutos de evacuación, no solo desvirtuaron la naturaleza del entrenamiento, sino que demostraron el riesgo que supondría su comportamiento en una emergencia real.

Dentro de los hogares arequipeños, la situación no fue distinta. La indiferencia prevaleció sobre la acción preventiva, definida como el acto de anticiparse a un riesgo para reducir daños. Pocas familias salieron a sus puntos de reunión, dejando pasar una oportunidad vital para organizar protocolos internos que podrían salvar vidas ante un sismo de gran magnitud.

Desde el ámbito técnico, el subgerente de Gestión de Riesgos de Desastres de la Municipalidad Provincial de Arequipa, José Luis Barrezueta Reyes, detalló las características del evento simulado. El movimiento telúrico tuvo un epicentro hipotético en la provincia de Islay, con una profundidad de 40 kilómetros, lo que generó un impacto severo.

En la ciudad de Arequipa, la intensidad alcanzó los 7 grados, afectando con mayor dureza a los distritos de Miraflores, Cerro Colorado, Cayma y el Cercado. La simulación de este sismo de gran magnitud permitió a las autoridades calcular el daño potencial en las zonas urbanas más densamente pobladas y vulnerables de la provincia.

El balance inicial de la provincia de Arequipa tras el ejercicio es estremecedor. Según las cifras hipotéticas, el sismo dejó 13 mil 913 personas damnificadas y 36 mil 488 afectadas. La capacidad hospitalaria se vería desbordada con 12 mil 466 lesionados, mientras que las brigadas de búsqueda tendrían la tarea de localizar a 161 desaparecidos.

Por su parte, el reporte preliminar del COER Arequipa detalló daños críticos en distritos específicos. En Cayma, el escenario fue devastador: 15 fallecidos, 120 viviendas y 4 colegios destruidos, además de 1,500 afectados. Mientras tanto, en Cerro Colorado se registró un fallecimiento y en Alto Siguas se reportaron deslizamientos de tierra que complicarían el acceso.

A nivel regional, José Antonio Carrera, gerente regional de Gestión del Riesgo de Desastres, saludó que las 8 provincias activaran sus Plataformas de Defensa Civil. No obstante, las cifras totales para la región subrayan la magnitud del desastre: 61 fallecidos, 250 establecimientos de salud destruidos y más de 5,600 viviendas reducidas a escombros.

El reporte regional también alertó sobre la infraestructura educativa, señalando que 61 instituciones resultaron afectadas. Estas estadísticas, aunque hipotéticas, buscan generar un impacto en la opinión pública para que la ciudadanía comprenda que la prevención no es una opción, sino una necesidad de supervivencia ante la geografía activa de la región.

El funcionario añadió que las lecciones aprendidas ayer servirán para ajustar los planes de contingencia. El próximo ejercicio, coordinado con Indeci, elevará la complejidad: se tratará de un simulacro de sismo seguido de tsunami para las zonas costeras, un escenario que requiere una logística de evacuación vertical y rápida.

Escolares participaron activamente en a actividad.

Para la provincia de Arequipa, el próximo desafío será un simulacro de erupción volcánica e incendios forestales. Las autoridades esperan que, para esa fecha, la población abandone la indiferencia actual y asuma un rol activo, entendiendo que el éxito de la respuesta ante un desastre real depende de lo que se ensaya hoy.

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