Sequía por El Niño amenaza la próxima campaña agrícola en Arequipa
Las restricciones de agua ya comenzaron y cultivos como la papa y la cebolla podrían verse afectados durante el próximo año.
Por: Daniela Nickole Santander
Ante el impacto del fenómeno El Niño y la falta de precipitaciones proyectada para la próxima temporada de lluvias, el volumen almacenado en las represas del sistema hidráulico regional podría alcanzar solo la mitad de su capacidad máxima, afectando directamente la producción agrícola del próximo año.
La alerta fue emitida por el administrador local de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), Miguel Fernández, quien advirtió que la represa de Condoroma (principal fuente de abastecimiento para el sistema que comprende La Pampa de Majes, Santa Rita de Siguas y el Valle del Colca) cuenta con una capacidad total de 260 millones de metros cúbicos, pero las proyecciones para el siguiente periodo solo prevén alcanzar entre 126 y 130 millones de metros cúbicos.
En el peor de los escenarios previstos por la entidad, la dotación de recurso hídrico para las juntas de usuarios de la cuenca podría reducirse hasta en un 50 %. Como medida preventiva, el consumo agrícola actual ya se ha empezado a restringir de forma progresiva.
«Actualmente estamos reduciendo el consumo de agua; no estamos trabajando al 100 %, sino a un 90 %. Las reducciones se aplican para guardar agua en la represa para el próximo año. Además, las juntas de usuarios están elaborando sus planes de contingencia para evaluar las áreas que se podrán sembrar y evitar pérdidas totales», explicó el representante de la ANA.Esta restricción obligará a los agricultores a reprogramar sus hectáreas de cultivo a partir de abril, cuando concluya el periodo de lluvias.
Esta disminución en el área sembrada afectaría de forma directa a productos de alto consumo hídrico como la papa y la cebolla, lo cual provocaría una menor oferta en los mercados locales, encarecimiento de la canasta básica y especulación de precios.
Frente a esta coyuntura, la ANA viene articulando con las juntas de usuarios y evaluando fuentes alternativas, tales como el aprovechamiento de aguas subterráneas en zonas aptas como Pampa de Majes, mediante el monitoreo constante en las sesiones quincenales del Consejo de Cuenca.
