Perú se abstiene en votación de la ONU contra el embargo de EE.UU.
Perú se abstuvo de votar a favor de una resolución que solicita poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). La decisión representa un cambio respecto de la posición adoptada por el país en 2024 y 2025, cuando respaldó iniciativas similares.
La resolución, presentada por el Gobierno cubano, fue aprobada con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, entre ellas la de Perú.
Durante su intervención, el representante permanente del Perú ante la ONU, Carlos Pareja, explicó que la abstención responde a la preocupación del Estado peruano por la situación de los derechos humanos y las libertades individuales en Cuba.
El diplomático sostuvo que el bloqueo económico unilateral no puede utilizarse como justificación para las presuntas vulneraciones de las libertades fundamentales en la isla. De esta manera, la representación peruana expresó reparos tanto frente a las sanciones estadounidenses como respecto de la situación interna cubana.
En América Latina, Honduras y Chile también se abstuvieron. En cambio, Colombia, Argentina, Ecuador, Paraguay y Costa Rica votaron en contra de la resolución, alineándose con la posición contraria al levantamiento del embargo.
La decisión peruana generó cuestionamientos de especialistas en política internacional, quienes consideran que refleja un cambio en la orientación de la Cancillería y un mayor acercamiento a la Administración del presidente estadounidense Donald Trump.
El internacionalista Farid Kahhat señaló que el voto rompe con la conducta tradicional de la diplomacia peruana, que respaldaba las resoluciones favorables al levantamiento de las sanciones. Asimismo, sostuvo que el embargo ha perjudicado principalmente a la población cubana sin conseguir modificar la naturaleza de su sistema político.
La votación se produce en un contexto de cambios en la política exterior peruana. La abstención marca una diferencia respecto de los pronunciamientos anteriores del país y abre interrogantes sobre la continuidad de su posición diplomática frente a Estados Unidos y Cuba.
