María Almenara llega a Arequipa y marca el inicio de su expansión nacional
La reconocida marca peruana de pastelería artesanal “María Almenara” inicia una nueva etapa en su historia con la apertura de su primera tienda fuera de Lima, eligiendo a Arequipa como punto de partida de su expansión nacional. Este nuevo local, el número 24 de la cadena, no solo representa un crecimiento empresarial, sino también un hito que refleja la consolidación de una marca que nació en provincias y que hoy busca conquistar nuevos mercados sin perder su esencia.
GENERA EMPLEOS E INVERSIÓN ES DE S/2,5
La historia de “María Almenara” tiene sus raíces en Talara, en el norte del país, donde surgió como un emprendimiento impulsado por pasión, disciplina y una fuerte conexión humana. Aunque la marca fue lanzada oficialmente en 2017, su trayectoria se remonta a más de 20 años de experiencia en el rubro. A lo largo de este tiempo, ha mantenido su carácter de empresa familiar, operando sin recurrir a franquicias, lo que le permite conservar el control sobre la calidad de sus productos y su cultura organizacional, sostiene Armando de la Flor, cofundador y gerente general de la compañía.
La elección de Arequipa como primer destino fuera de la capital no fue casual. Considerada la segunda región más importante del Perú en términos económicos, la “Ciudad Blanca” cuenta con un mercado dinámico, un sector retail consolidado y una identidad gastronómica muy arraigada. Para la empresa, ingresar a este entorno representa un desafío significativo, ya que implica adaptarse a un público exigente y con una fuerte conexión con sus tradiciones, agregó.
Sin embargo, la decisión no responde únicamente a criterios estratégicos. Existe también un componente emocional que vincula a la marca con la ciudad, a través de recuerdos personales y lazos familiares de sus fundadores. Este vínculo ha motivado a que el ingreso a Arequipa se realice con respeto y admiración por la cultura local, buscando integrarse de manera auténtica en la comunidad.
Refirió De la Flor que uno de los principales diferenciales de la empresa es su enfoque en el valor emocional de sus productos. Más allá de ofrecer postres, la marca busca convertirse en un puente para generar momentos de conexión entre las personas. Su propósito, “alegrar corazones”, guía cada una de sus decisiones, desde la atención al cliente hasta la experiencia dentro de sus tiendas.
Este enfoque también se refleja en la arquitectura del nuevo local en Arequipa, diseñado para rendir homenaje a la identidad de la ciudad. El uso de materiales como el sillar, característico de la región, así como la incorporación de colores inspirados en postres tradicionales como el queso helado, evidencian un esfuerzo por integrarse visual y culturalmente al entorno.
En el plano gastronómico, la marca también busca establecer un diálogo con la tradición local. Se evalúa la incorporación de sabores arequipeños en su propuesta, así como posibles alianzas con productores y asociaciones locales, con el objetivo de generar un crecimiento conjunto y fortalecer la cadena de valor regional.
La llegada de “María Almenara” a la ciudad ha implicado una inversión superior a los 2.5 millones de soles, destinada no solo a la apertura del local, sino también a la implementación de infraestructura logística, transporte y almacenamiento. En cuanto al empleo, la tienda ha iniciado operaciones con un equipo de 30 colaboradores, quienes recibieron capacitación en Lima para asegurar la transmisión de la cultura organizacional.
A futuro, la empresa proyecta abrir cinco tiendas en Arequipa, apostando por el desarrollo de talento local y la consolidación de su presencia en la región. Con un equipo de más de 700 trabajadores a nivel nacional, María Almenara inicia así una nueva etapa que combina crecimiento empresarial con un enfoque humano y respetuoso de las identidades regionales.
De esta manera, la marca no solo busca posicionarse en un nuevo mercado, sino también demostrar que es posible expandirse manteniendo un propósito claro: generar experiencias que conecten a las personas y contribuyan al desarrollo económico y social del país.
