Líder supremo de Irán desafía a EE.UU. en medio de alza histórica del petróleo
La tensión en Oriente Medio continúa escalando pese al alto el fuego vigente desde inicios de abril. El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, lanzó un mensaje desafiante contra Estados Unidos, al afirmar que su país ha infligido una “vergonzosa derrota” a Washington en el marco del conflicto que involucra también a Israel y que mantiene en vilo a la comunidad internacional.
Las declaraciones se producen en un contexto de bloqueo estadounidense a los puertos iraníes, medida adoptada como represalia por la paralización del estratégico estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto transitaba cerca del 20% del petróleo mundial. Esta restricción podría prolongarse por varios meses, según fuentes oficiales estadounidenses, lo que agrava la incertidumbre global.
Desde Teherán, el presidente iraní Masud Pezeshkian calificó el bloqueo como una extensión de las operaciones militares, a pesar de la tregua formal. En contraste, el expresidente estadounidense Donald Trump defendió la medida, señalando que resulta incluso más eficaz que los bombardeos para presionar al régimen iraní.
En paralelo, Israel ha advertido que no descarta retomar acciones militares si considera que Irán vuelve a representar una amenaza. A su vez, autoridades militares iraníes han respondido con advertencias, asegurando que cualquier ataque, por breve que sea, generará represalias “dolorosas y prolongadas”.
El impacto del conflicto ya se refleja en los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent superó momentáneamente los 126 dólares por barril, alcanzando su nivel más alto desde 2022, impulsado por el temor a una interrupción prolongada del suministro energético global. Aunque posteriormente retrocedió, se mantiene en niveles elevados.
Este escenario ha encendido las alarmas sobre una posible crisis energética global. El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, advirtió que el mundo podría enfrentar la mayor crisis de este tipo en su historia, con efectos directos en la inflación, el crecimiento económico y el abastecimiento de energía.
