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Arroceros rechazan plan de Agromercado
y ratifican protesta por caída de precios

Pese al anuncio del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) para comercializar cerca de 3 mil 500 toneladas de arroz en mercados estatales y regionales durante 2026, productores arroceros de los valles de Camaná, Tambo (Islay) y Majes rechazaron la propuesta y ratificaron las protestas convocadas contra la caída del precio del cereal, el incremento de las importaciones y el aumento sostenido de los costos de producción.
La estrategia planteada por Agromercado busca destinar compras de arroz a programas públicos y mercados regionales. No obstante, dirigentes agrarios cuestionaron la medida y aseguraron que el sector ya recibió anuncios similares en campañas anteriores sin resultados concretos. En ese sentido, consideraron que el planteamiento del Ejecutivo busca contener la protesta nacional de productores programada para el próximo lunes 25 de mayo.
La presidenta de la Asociación de Productores de Arroz del Valle de Majes, Martha Ruelas Condori, sostuvo que los agricultores no confían en el ofrecimiento debido a antecedentes de compromisos incumplidos por parte del Estado. “Nos dijeron que Agromercado iba a comprar 350 mil toneladas de arroz. Después hablaron de 180 mil y finalmente compraron apenas 20 mil toneladas en San Martín. Son anuncios para calmar las aguas, pero no solucionan el problema real”, declaró.
Los productores señalaron que la crisis se agravó por el ingreso de arroz importado y la sobreoferta en el mercado nacional, situación que redujo el precio del producto en chacra hasta niveles que ya no permiten recuperar la inversión realizada durante las campañas agrícolas. Según explicaron, actualmente el saco de arroz se comercializa entre S/ 115 y S/ 130 en zonas productoras, mientras que en mercados urbanos el precio supera los S/ 150 y alcanza hasta S/ 180.
Al respecto, Walter Augusto Farfán Granda afirmó que las pérdidas económicas bordean entre 15 % y 20 %, debido al incremento del combustible, fertilizantes y otros insumos agrícolas. “Antes producir un kilo de arroz costaba alrededor de S/ 1.30. Ahora supera los S/ 1.70 y el precio ya no alcanza para recuperar la inversión”, señaló.
Los dirigentes también cuestionaron que el arroz importado sea comercializado sin una diferenciación clara respecto al producto nacional. En esa línea, denunciaron que parte del cereal extranjero sería mezclado con arroz peruano antes de su venta, lo que —según indicaron— perjudica directamente a los agricultores locales y genera una competencia desleal en el mercado.
Ante este escenario, los productores exigieron que el Gobierno implemente controles más estrictos a las importaciones y priorice la compra de arroz nacional para programas sociales, mercados estatales y entidades públicas. Asimismo, solicitaron apoyo para acceder a certificaciones de inocuidad alimentaria que permitan ampliar mercados y comercializar directamente con supermercados o instituciones estatales.
Asimismo, los productores buscan que se declare en emergencia al sector arrocero. Según indicaron, esta medida permitiría gestionar restricciones frente al ingreso de arroz extranjero y reforzar los controles sobre las importaciones. Ruelas Condori aseguró además que las autoridades nacionales no regulan adecuadamente el ingreso del producto importado y advirtió sobre presuntas deficiencias en el control fronterizo. “Las fronteras están desprotegidas. En Tumbes, Desaguadero y Puerto Maldonado”, aseveró.
REDUCCIÓN DE ÁREAS AGRÍCOLAS
La crisis del sector también comenzó a impactar en la extensión de áreas destinadas al cultivo de arroz en Arequipa. Según los productores, la región pasó de tener aproximadamente 23 mil hectáreas arroceras a poco más de 20 mil 500, debido a la baja rentabilidad de la actividad y al crecimiento urbano sobre terrenos agrícolas.
Los agricultores advirtieron que muchos propietarios prefieren vender o alquilar sus chacras antes que continuar asumiendo pérdidas constantes en cada campaña. Además, señalaron que la descapitalización del sector impide reinvertir en nuevos cultivos, afectando no solo la producción de arroz, sino también otros productos agrícolas de pan llevar. Juan Murillo Valdivia explicó que el incremento de los costos agrícolas redujo la capacidad de los productores para sostener nuevas siembras. “Después de cosechar arroz sembramos papa, maíz o frijol, pero ahora ya no tenemos capital para continuar porque los costos se elevaron demasiado”, manifestó.
Los productores recordaron además que Arequipa concentra más de 20 mil hectáreas de arroz distribuidas entre los valles de Camaná, Majes, Tambo y Ocoña, consolidándose como una de las principales zonas abastecedoras de alimentos para la macrorregión sur del país.
