Arequipa enfrenta el frío con loncheras saludables para proteger a los escolares
Ante el descenso de temperaturas, una alimentación adecuada ayuda a evitar enfermedades respiratorias
El descenso de las temperaturas en nuestra región obliga a los padres de familia a tomar medidas inmediatas para proteger la salud de los más pequeños. Durante la temporada escolar, las aulas y los patios de recreo se convierten en espacios donde los niños están más expuestos a los cambios bruscos de clima, incrementando el riesgo de sufrir resfríos o infecciones respiratorias. Ante esta situación, el decano del Colegio de Nutricionistas de Arequipa, Hoover Supo, recordó a la población que la mejor defensa contra las bajas temperaturas empieza en el hogar, específicamente a través de una alimentación inteligente y bien planificada.
Para cuidar a los estudiantes en sus jornadas diarias, la autoridad recomendó transformar la lonchera escolar en un verdadero escudo protector. El especialista aconsejó a las familias enviar bebidas que se mantengan a una temperatura tibia, evitando por completo los refrescos fríos o helados que puedan irritar la garganta. Asimismo, destacó que las frutas ideales para esta época del año son aquellas de color amarillo o anaranjado, debido a que estos alimentos concentran un alto contenido de componentes cítricos, indispensables para mantener el sistema inmunológico activo y fuerte.
Además de la hidratación y las vitaminas, el refrigerio escolar debe proporcionar la energía necesaria para que los niños rindan en sus clases sin descuidar su salud. El representante de los nutricionistas detalló que el acompañamiento principal puede basarse en un pan, el cual debe estar complementado con opciones altamente nutritivas y de fácil acceso para las familias de la región.Entre las alternativas recomendadas para armar las loncheras de la semana se encuentran el queso, el atún, las carnes rojas y opciones ricas en hierro como la sangrecita o diversas vísceras. La presencia de estos insumos asegura un adecuado aporte de proteínas, ayudando a que el cuerpo de los menores mantenga una temperatura estable y cuente con los nutrientes requeridos para afrontar las mañanas más frías del año.
Proteger a la infancia es una tarea diaria, una buena alimentación representa la herramienta más efectiva para asegurar que ningún niño falte a clases por motivos de enfermedad.
