El sarampion puede provocar neumonías, encefalitis, ceguera, entre otros males

Por: Daniela Nickole Santander

El rebrote de sarampión y el peligro de borrar la memoria inmunológica. La reaparicón de la enfermedad y el peligro de borrar la memoria inmunológica

El panorama epidemiológico en Arequipa ha encendido las alarmas de las autoridades de salud ante el inminente riesgo que representa el rebrote de sarampión y el peligro latente de borrar la memoria inmunológica de la población desprotegida. Tras reportarse casos de sarampión en la región, instituciones educativas como la Universidad Continental y ciertas facultades de la Universidad Nacional de San Agustín se vieron obligadas a suspender la presencialidad y declarar clases virtuales. Esta medida forma parte del estricto protocolo de manejo de brotes, el cual incluye las denominadas vacunaciones de bloqueo dirigidas a los contactos directos en un plazo menor a 48 horas de exposición.

José Luis Quiroz Zela, médico
infectólogo del Hospital Regional
Honorio Delgado Espinoza

José Luis Quiroz Zela, médico infectólogo del Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza y especialista en enfermedades infecciosas y tropicales, explica que las acciones sanitarias no se limitan a los centros de estudio. El especialista detalla que, frente a un caso sospechoso o confirmado, se activa de inmediato un radio operativo que puede abarcar hasta 121 manzanas alrededor de donde se detectó el caso positivo. Tal fue la situación reciente de una estudiante residente en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero, lugar donde se desplegó un barrido de vacunación en todas las zonas aledañas a su vivienda para contener la propagación del virus.

«La razón principal es menos vacunación ya que la raíz del problema se consolidó en la crisis sanitaria global, debido a que durante y después de la pandemia, muchas personas dejaron de llevar a sus hijos a vacunar. Entonces, perdieron sus controles o retrasaron esquemas» declara Quiroz.

Al reducirse esta cobertura y volver a circular el virus, las poblaciones vulnerables han quedado expuestas de forma crítica. Para prevenir brotes masivos de sarampión, se requiere que más del 95% de la población esté debidamente vacunada. «Si se forman grupos desprotegidos en colegios, comunidades o zonas rurales, el virus se disemina con extrema rapidez, un escenario que se agrava con los viajes internacionales, ya que basta con que un ciudadano viaje a un país con circulación activa, se infecte y retorne para iniciar un brote local», agrega el especialista.

Asimismo, las redes sociales han jugado un rol adverso al propagar información falsa y teorías conspirativas, generando miedos infundados en los padres de familia, quienes rechazan las dosis basándose en mitos de infertilidad o dudas infundadas sobre la calidad de los inmunizantes.

El sarampión no se limita a una simple afección pasajera de la infancia; es una enfermedad viral altamente contagiosa que ataca principalmente las vías respiratorias y se esparce por todo el organismo. Su virus viaja por el aire en micropartículas al toser, hablar o estornudar, y posee la capacidad de flotar y permanecer activo en el ambiente entre dos y cuatro horas. Esto provoca que una persona infectada pueda contagiar a un promedio de 12 a 18 personas susceptibles, lo que contrasta drásticamente con la influenza, que solo se transmite a 1 o 2 personas. La línea de contagio de este mal dura 8 días en total, distribuidos en cuatro días antes de que brote el rash cutáneo y cuatro días después de su aparición, señala el especialista. Esto significa que el paciente transmite la enfermedad antes de mostrar las marcas características en la piel, las cuales suelen ir acompañadas de fiebre alta, tos, congestión nasal, ojos rojos y las manchas de Koplik, que son puntos blancos.

El peligro oculto más severo es que el virus provoca una inmunosupresión transitoria al borrar parte de la memoria inmunológica del cuerpo por semanas o meses, dejando al paciente indefenso ante infecciones oportunistas como neumonías bacterianas o diarreas severas.

Vacunarse contra el sarampión es la mejor solución para conservar la salud.

En pacientes que no fueron inmunizados en la infancia, las complicaciones pueden llegar a ser fatales. Entre las afecciones más comunes se encuentran la neumonía y la bronquitis, causas habituales de mortalidad que pueden dejar daños pulmonares crónicos y dificultades respiratorias a largo plazo. También puede presentarse la encefalitis, una inflamación cerebral grave que puede provocar secuelas neurológicas permanentes, crisis convulsivas o sordera. El riesgo de ceguera es igualmente alto debido a que la infección agudiza la deficiencia de vitamina A, desencadenando queratomalacia y opacidad corneal. A esto se suman las diarreas agudas que ponen en riesgo la estabilidad nutricional del paciente. Los grupos con mayor riesgo de sufrir estos cuadros graves son los niños desnutridos, los adultos inmunosuprimidos, las gestantes y los pacientes con tratamientos oncológicos o que reciben quimioterapia.

Frente a las dudas que circulan en la opinión pública, el doctor Quiroz Zela aclara que es totalmente falso que el sarampión cause infertilidad, ya que la población suele confundir esta enfermedad con las paperas o parotiditis, afección que sí puede inflamar los testículos en varones postpuberales y afectar su fertilidad. Del mismo modo, la ciencia ha desmentido categóricamente que la vacuna produzca autismo. El especialista también rechaza la idea de que sea mejor enfermarse de forma natural, puesto que la vacuna otorga una protección segura sin exponer al paciente a complicaciones letales o secuelas permanentes. Del mismo modo, recuerda que, al ser una enfermedad de origen viral, los antibióticos no tienen ningún efecto sobre el sarampión.

El esquema óptimo de protección se compone de la vacuna contra el sarampión, paperas y rubéola, cuya primera dosis se administra a los doce meses de edad y el refuerzo a los dieciocho meses. Mientras que una sola dosis confiere un 93% de protección, las dos dosis elevan la eficacia al 97%. Ante el escenario de brote actual, las autoridades de salud recomiendan evaluar la situación bajo tres condiciones específicas. Las personas que cuentan con sus 2 dosis debidamente acreditadas en su carné físico o virtual se encuentran en una situación segura y no requieren dosis adicionales de rutina. Por el contrario, los niños o adultos que tienen un esquema incompleto y solo recibieron una dosis deben acudir a completar la dosis pendiente para cerrar la brecha epidemiológica. En el caso de las personas que no recuerdan o extraviaron su carné de vacunación, se aconseja acudir al centro de salud para una evaluación y proceder a la aplicación de las dosis, considerando que una dosis adicional no causa daño a quien ya se encuentra inmune.

Uno de los síntomas del contagio es la aparición de la manchas de Koplik.

La recomendación para la población arequipeña es mantener el uso de mascarillas en las zonas de brote para evitar la dispersión de micropartículas respiratorias y asegurar el esquema completo de vacunación como la única barrera efectiva.

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