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POR EL 486 ANIVERSARIO
Las tradiciones que abrazan Arequipa
con la Entrada de Ccapo




Miles de personas acompañaron los dos recorridos que llevaron hasta el corazón de la ciudad burros cargados de ccapo, coplas lonccas, música y estampas de una tradición preservada desde antaño.
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Dos ríos de música, danza y memoria campesina atravesaron ayer Arequipa desde extremos distintos de la ciudad. Las Entradas de Ccapo de la Cuenca Sur Oriental y Cayma congregaron a miles de personas a lo largo de sus recorridos hacia la Plaza de Armas, en la víspera del 486.° aniversario de la fundación española de la Ciudad Blanca.
Desde tempranas horas, familias enteras ocuparon veredas, bermas y balcones para observar el paso de las delegaciones. El sonido de las bandas, las coplas de los lonccos y el trote de los animales devolvieron por algunas horas a la ciudad una imagen de su antigua campiña, hoy reducida por el avance urbano.
La primera comitiva partió desde la calle Malecón Dolores con representaciones de Mollebaya, Characato, Chiguata, Polobaya, Pocsi, Paucarpata, Socabaya, Santa Isabel de Siguas y José Luis Bustamante y Rivero, entre otras organizaciones. Cada jurisdicción llevó productos agrícolas, danzas, música y escenas vinculadas con sus costumbres.
El recorrido continuó por las avenidas Dolores, Los Incas, Alcides Carrión y Salaverry antes de ingresar al Centro Histórico. En el frontis de la Municipalidad de José Luis Bustamante y Rivero se realizó la Pascana, donde los participantes fueron recibidos con chicha, alimentos y música, en un gesto de hospitalidad heredado de los antiguos caminos rurales.
Horas después, la tradicional Entrada de Ccapo de Cayma comenzó en el estadio La Tomilla. La comitiva avanzó por las avenidas Bolognesi, Cayma y Ejército, cruzó el puente Grau e ingresó por la calle Santa Catalina hacia la Plaza de Armas, acompañada por vecinos que aguardaron durante varias horas su paso.
Más de 40 burros adornados con campanas, collarines y tejidos transportaron simbólicamente el ccapo y la yareta. Junto a ellos desfilaron lecheras, ccaperos, mojigangos, pampeñas y lonccos, además de representaciones de la picantería, la siembra, la cosecha y otras labores que moldearon la vida cotidiana de los pueblos tradicionales.
Los ccaperos abrieron camino con guitarras y coplas de versos lonccos, mientras las comparsas recrearon la leyenda de San Gil de Cayma, la Fiesta de las Ánimas y la Entrada de Ceras. Este año, el recorrido rindió homenaje al poeta y prócer Mariano Melgar Valdivieso, cuya figura acompañó una jornada marcada por la identidad arequipeña.
El origen de esta costumbre se vincula con antiguas prácticas andinas, celebraciones patronales y recorridos de arrieros que comunicaban la puna con el Valle del Chili. El ccapo y la yareta eran trasladados a lomo de burros para alimentar las fogatas que abrigaban las noches de serenata mientras los pobladores esperaban el inicio de una festividad.
La manifestación fue incorporada a los festejos cívicos de Arequipa en 1981, durante la gestión del entonces alcalde de Cayma, Miguel Ángel Cuadros Huallpa. Aquel año, pobladores de Carmen Alto descendieron con decenas de burros cargados de ccapo hasta la Plaza de Armas y convirtieron una práctica comunitaria en uno de los símbolos del aniversario.
RESALTAR
La participación de la Cuenca Sur Oriental se realizó por tercer año consecutivo y extendió esta expresión cultural hacia otros pueblos tradicionales. Sus alcaldes solicitaron que el recorrido sea incorporado mediante ordenanza al programa oficial de festejos, con el propósito de asegurar que esta memoria del campo continúe recorriendo las calles de Arequipa.
