Muere ballena juvenil que quedó varada cerca de la Reserva Nacional de Lagunas de Mejía
Pese a los esfuerzos de pobladores y pescadores por devolverla al mar, el cetáceo falleció tras permanecer varias horas fuera del agua. Especialistas del IMARPE investigarán las causas del varamiento y las condiciones en las que se encontraba el animal.
Una ballena juvenil que quedó varada cerca de la Reserva Nacional Lagunas de Mejía, en la provincia de Islay, falleció la mañana del jueves 29 de octubre, pese a los esfuerzos de pobladores y pescadores que intentaron devolverla al mar desde la tarde del miércoles.
El deceso fue advertido durante las primeras horas del día, cuando se constató que el cetáceo ya no presentaba signos vitales. El animal permaneció durante varias horas fuera de su hábitat natural, una situación que habría agravado progresivamente su estado de salud y reducido sus posibilidades de sobrevivir.
De acuerdo con la información preliminar, el ejemplar correspondería a una ballena de aleta (Balaenoptera physalus), especie que puede alcanzar grandes dimensiones y que habita principalmente en aguas oceánicas. El animal todavía se encontraba con vida varias horas después de que se reportara su varamiento, lo que motivó la intervención de los pobladores y pescadores de la zona.
Sin embargo, los intentos por regresarla al océano no prosperaron. Katy Alejandro Pérez, jefa de la Unidad de Medio Ambiente de la Municipalidad Distrital de Dean Valdivia, explicó que se realizaron las acciones correspondientes siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de emergencias.
La funcionaria precisó que, aunque existió la intención de empujar al animal hacia el mar, esta alternativa podía ocasionarle mayores lesiones debido al tiempo que permaneció recostado sobre la superficie.
“Parte de sus órganos ya estaban dañados por el tiempo que estaba fuera y recostada de esa forma. El hecho de empujarla la iba a lastimar más”, manifestó en declaraciones a Canal 6 Mollendo.
INVESTIGACIÓN
Personal del Instituto del Mar del Perú (IMARPE) se encuentra en la zona para monitorear el caso y realizar las evaluaciones correspondientes. Se espera que los especialistas emitan un informe que permita confirmar oficialmente el fallecimiento y establecer las posibles causas del varamiento.
Los estudios también permitirán conocer las condiciones en las que se encontraba el cetáceo y determinar si existieron factores ambientales, físicos o de salud que pudieron influir en su llegada a la orilla.
El caso generó preocupación entre los habitantes de Islay, quienes participaron en los intentos de rescate y permanecieron atentos a la evolución del animal. Pese a la intervención ciudadana, la ballena no logró sobrevivir.
