Incremento de Sedimentación avanza y amenaza con dañar represa Aguada Blanca en 2030
Tras 50 años de acumulación de sedimentos, la represa de Aguada Blanca —pieza clave del sistema hidráulico Chili Regulado— enfrenta el riesgo de dañarse en un periodo de cinco años. La infraestructura ya perdió el 50% de su capacidad de almacenamiento debido a la sedimentación y cada año ingresan 400 mil metros cúbicos adicionales de arena. Si esta situación continúa, el sistema podría sufrir daños en las turbinas hidroeléctricas y la colmatación de canales de riego, además de afectar el abastecimiento de agua potable para Arequipa Metropolitana.
La formación del sedimento, conocido como “delta”, responde a la dinámica natural del río Chili. Este transporta arena que se deposita al ingresar al embalse y forma una masa que avanza hacia la zona de captación. Actualmente, el delta se encuentra a corta distancia de la bocatoma. Desde el Colegio de Ingenieros del Perú advirtieron que este avance podría generar afectaciones críticas en el sistema de represas de Arequipa y restringir el abastecimiento hídrico.
Al respecto, el ingeniero civil Gregory Morris, especialista internacional en represas y proyectos hidráulicos, señaló que la formación sedimentaria dentro del reservorio progresa de manera constante hacia la bocatoma. Indicó que el incremento de lluvias acelera el proceso y eleva el riesgo. “Si la arena que está en el embalse llega a la bocatoma, el sistema de captación se va a tapar o el sedimento saldrá aguas abajo, dañando las turbinas hidroeléctricas, la propia bocatoma y las bombas, además de llegar a los canales de riego”, explicó.
Frente a esta problemática regional, los especialistas plantean dos acciones. A largo plazo, se debe formular un plan integral de manejo de sedimentos en el sistema de represas. De manera inmediata, se requiere iniciar el dragado. Este procedimiento demanda estudios técnicos y permisos previos, por lo que su ejecución no es automática. Sin embargo, recomiendan comenzar cuanto antes para evitar que la bocatoma se obstruya. El dragado puede realizarse sin necesidad de desembalsar completamente la represa.
Por su parte, Julio César Tovar Mendoza, experto en dragado e integrante del Colegio de Ingenieros del Perú, cuestionó la falta de mantenimiento en el sistema de represas, cuya administración corresponde al Proyecto Especial Integral Majes Siguas – Autodema. “En consecuencia, el sistema perdió el 50% de su capacidad. En cualquier represa del mundo se realiza mantenimiento, y la limpieza de sedimentos mediante dragado forma parte de ese proceso”, sostuvo.
La situación ya había sido expuesta en Arequipa en 2014. Más de una década después, el escenario persiste. Morris recomendó al Gobierno Regional de Arequipa iniciar estudios técnicos, elaborar términos de referencia y contratar empresas con experiencia en dragado. El costo del procedimiento, incluida la disposición del material extraído, oscila entre 10 y 15 dólares por metro cúbico. Para controlar la sedimentación anual, el gasto alcanzaría varios millones de dólares. Recuperar la capacidad perdida implicaría una inversión mayor.
El sistema del Chili abastece agua para el consumo humano, genera energía y sostiene miles de hectáreas agrícolas. Si el delta alcanza la bocatoma, el impacto será directo sobre estos servicios y afectará a más de un millón de usuarios. El plazo estimado ya está en curso.
