En el Perú los políticos solo se acuerdan de los “nininis” en campaña electoral
Por: Adrian Quicaño P.
El último debate dejó en claro que para los candidatos, un joven sigue siendo el último puesto.
En nuestro país existen miles de jóvenes que ni estudian, ni trabajan, ni hacen deporte. Es la penosa realidad del Perú. En el último debate técnico, los representantes de cada partido hablaron y expusieron, pero no existió nada tangible, solo propuestas aisladas; y si le preguntas a cualquier deportista, simplemente no dijeron nada. Escuchar decir que el próximo año vamos a estar en el ojo del mundo al ser la sede de una competencia internacional y por la calidad de nuestros deportistas, resulta para muchos hasta insultante por el nivel de desconocimiento. El deporte es el pilar del desarrollo humano, y buenos deportistas no pueden estar siendo prometidos en 12 meses.
Rosangella Barbarán de Fuerza Popular y Ernesto Zunini de Juntos por el País fueron los encargados de llevar el eje de “Juventud y Deporte”. Ellos exhibieron sus ideas y también se increparon antecedentes. Mientras ellos hablan, los escenarios deportivos permanecen cerrados, los materiales deportivos se pierden o se pudren y los deportistas destacados son olvidados. El IPD no hace deporte, es un ser sedentario que se ha olvidado de todos. Es, en gran medida, el asesino de la ilusión de muchos atletas. Implementar políticas deportivas lleva décadas; nuestros logros individuales son islas que sobresalen utilizando su propia energía y su propio dinero. A esta realidad no se dio ninguna respuesta consistente.
El tema sobre el millonario número de jóvenes sin trabajo nos preocupa a todos. En cuanto a la educación superior, hay que ser claros y ver la realidad de las carreras técnicas y las carreras universitarias. Se les ha otorgado demasiadas facilidades a las universidades para ampliar sus sedes, abrir más filiales e incrementar las pensiones. Mientras tanto, miles de jóvenes pagan sumas cuantiosas por una formación profesional que, al culminar, no les garantiza empleo. Buscan hacer carrera, pero no encuentran oportunidades. La historia se repite.
Se necesita desnudar el campo laboral de todas las regiones del país y darle los profesionales que se necesiten. En ese sentido, las carreras técnicas van un paso adelante y es indispensable reforzar todos los programas integrales que ayuden a que los jóvenes se integren rápidamente al motor de desarrollo. Beca 18 recibió una patada en el estómago por parte del Estado, llevando dinero a Petroperú que se despilfarrará en sueldos de viejos amigos, dejando a los jóvenes talentos excluidos. Todos los programas que impulsen a los nuevos valores necesitan crecer 10 veces más.
Más de la mitad de los jóvenes que pertenecen a la PEA están subempleados. Ernesto Zunini propuso “Mi primera chamba” dando un subsidio económico para que los jóvenes lo utilicen en capacitaciones o emprendimientos, dejando su verdadero fin en el aire. Mientras que Rosangela Barbarán, la única mujer entre los diez invitados, propuso los “COL” centro de orientación locales, donde se les dará información a los jóvenes sobre vocación y posibilidades. Ambas propuestas obedecen más a la inmediatez de una respuesta que a una verdadera estrategia a futuro. En este punto, y casi de refilón, se tocó el tema de la salud mental en los menores. Entre las propuestas sobresalió la iniciativa de brindar un psicólogo permanente en cada colegio mínimamente. Recordemos que hoy en día les dan contratos de 8 meses y luego los retiran.
Siendo los jóvenes un número tan fuerte en la cantidad de electores, es llamativo que muchos políticos no tengan la mínima idea de sus necesidades. Ellos simplemente piden las mejores oportunidades para poder desarrollarse como ciudadanos. Las imágenes mostraron, en su mayoría, un grupo de rostros desgastados y añejos; ningún joven puede verse representado por un grupo así. Es cierto que en este tema pusieron a las figuras más frescas, pero el desconocimiento de la realidad dejó en evidencia que hay mucha improvisación.
En un mundo donde se necesita una verdadera formación humana, esta tiene que nacer desde la práctica de un deporte; ello siempre nos dará la disciplina para seguir adelante y competir justamente. “Es valioso tener metas en la vida, ellas nos empujan a seguir adelante” escribió una joven redactora de esta casa con apenas 14 años de edad.
