Pescados y mariscos suben de precio en El Palomar
El terminal pesquero El Palomar registró desde el Jueves Santo una fuerte afluencia de compradores en Arequipa, con precios que varían según especie, tamaño y demanda. Mientras el bonito y la caballa siguen entre las opciones más accesibles, el camarón, el erizo y varios mariscos de mayor valor presionan el gasto familiar en plena Semana Santa.
POR SEMANA SANTA
El terminal pesquero El Palomar amaneció abarrotado de gente desde el Jueves Santo por la alta demanda de pescados y mariscos en Arequipa. El mayor movimiento comercial se concentró en las primeras horas del día, cuando decenas de familias y pequeños negocios acudieron a abastecerse para las preparaciones típicas de Semana Santa, una campaña que este año vuelve a empujar el consumo de productos hidrobiológicos.
En el recorrido realizado en el mercado se observaron precios diversos en pescados de alta rotación. La corvina se ofrecía hasta en S/55, el lenguado en S/50, la chita en S/42, la cabrilla en S/35, el diamante en S/32 y la trucha entre S/18 y S/22. En el segmento económico, el bonito se vendía a S/7, el jurel entre S/12 y S/15, y la caballa entre S/10 y S/20.
La presión del mercado también alcanzó a los mariscos. El camarón se mantuvo entre S/120 y S/130 por kilo, mientras el erizo se ubicó entre S/60 y S/80, la lapa entre S/42 y S/52, el pulpo entre S/30 y S/50, el calamar entre S/36 y S/40 y el langostino en torno a S/36 y S/40. También se ofrecían mezclas de mariscos a S/40, jaibas a S/5 la unidad y choro a S/15.
La variación actual refleja una campaña de Semana Santa más intensa que la de semanas ordinarias. Produce proyectó para estos días un consumo nacional de 7 987 toneladas métricas de pescado fresco, 7,5 % más que en 2025, y advirtió que la demanda puede elevarse hasta 58 % respecto de otras semanas del año, lo que explica la presión sobre la oferta y el alza en varias especies.
Pese al repunte, no todos los productos se han encarecido con la misma fuerza. A fines de enero, en el mismo terminal, el bonito se vendía desde S/6 y S/7, jurel alrededor de S/13, diamante a S/28 y langostino a S/40. Esa comparación muestra que los mayores ajustes de esta campaña se concentran en especies de mayor demanda estacional, como corvina, lenguado, pulpo y, sobre todo, camarón.
La otra lectura del mercado es sanitaria. Inacal y Produce recomendaron en esta campaña verificar que el pescado tenga olor neutro, piel brillante, ojos transparentes, branquias rojas y carne firme, además de exigir adecuada cadena de frío. En fechas de alta rotación comercial, la seguridad alimentaria se vuelve tan importante como el precio.
Así, El Palomar se convirtió otra vez en el termómetro comercial de la Semana Santa arequipeña: alta concurrencia, precios en tensión y un consumidor obligado a comparar mucho más antes de comprar. En una temporada donde la tradición empuja el consumo, el mercado confirma que la mesa familiar sigue dependiendo de dos variables decisivas: abastecimiento suficiente y precios que no desborden el presupuesto.
