Batalladores del campo que luchan por alimentar al Perú a pesar del abandono

Insumos en alza e infraestructura precaria amenazan nuestra seguridad alimentaria.

Por: Danna Felipe B.

Mucho se habla de los sectores de Educación y Salud, los cuales tienen variados problemas, y es cierto. Sin embargo, en la misma medida se deja de lado a la Agricultura, que también tiene innumerables dificultades y sin la cual no podemos nutrirnos para vivir, prevenir enfermedades ni tener energía para superarnos. Quienes se desviven en los campos para que tengamos un plato de comida en la mesa aseguran que atraviesan una situación extenuante por la guerra en el Medio Oriente y, en especial, porque los tres niveles de gobierno los mantienen trabajando a su suerte. Los agricultores necesitan condiciones dignas para cumplir con su noble vocación de nutrir al pueblo.

El presidente de la Sociedad Agrícola de Arequipa (SADA), Jaime Huerta Astorga, informó que los costos de producción de sus hermanos agricultores se han incrementado debido a circunstancias nacionales y de nivel internacional.

Presidente de la SADA, Jaime Huerta Astorga.

“Los costos de producción se han elevado. Por eso tiene problemas el agricultor. En mano de obra, se está gastando hasta S/ 150 por jornal. En los fertilizantes, la urea y el nitrato de amonio no pasaba de los S/ 100, ahora está en más de S/ 150 por la guerra en Medio Oriente. Asimismo, el combustible ha subido a prácticamente el doble por el conflicto internacional”, detalló.

El presidente de la Junta Regional de Usuarios de Arequipa, Orlando Huanqui Guerra, coincidió con Huerta Astorga. El valor de la mano de obra en el campo ha aumentado. De igual manera, el impacto de la guerra ha encarecido los fertilizantes necesarios para que las plantas consigan buenos rendimientos y el petróleo que sirve para operar los tractores agrícolas y los camiones que trasladan los productos.

Hay que precisar que Irán, país involucrado en la guerra, es propietario de una de las industrias petroleras más grandes del mundo; de allí su efecto significativo en el precio internacional del barril de petróleo.

Aunado a esto, se encuentra un problema de años: la falta abismal de infraestructura hidráulica, tanto de represas como de canales de riego, en la región Arequipa. Se habla de escasez de agua, pero anualmente todos los arequipeños perdemos millones de m³ del líquido vital por la poca acción del Estado para crear dónde almacenarlo y distribuirlo.

Los productores de arroz reclaman al estado mejores condiciones para poder trabajar la tierra.

“En Arequipa no existe un plan de infraestructura hidráulica. Millones de m3 de agua se pierden al año porque faltan represas, las que tenemos no están en buen estado; faltan canales sólidos, el agua aún se infiltra por los que tenemos”, precisó el presidente de la Junta de Usuarios del Valle de Majes —uno de los más ricos y productivos de nuestro departamento—, Saúl Durán Estremadoyro.

Igualmente, Durán Estremadoyro detalló que al Estado se le exige invertir en vías de comunicación. En la Arequipa profunda existen lugares generosos en nutrientes; el problema es que no hay rutas aptas para que los camiones ingresen y nos hagan llegar toda esa riqueza.

La presidenta de la Asociación de Productores de Arroz del Valle de Majes y representante en Arequipa de la Confederación Nacional de Arroceros del Perú, Martha Ruelas Condori, reveló la crisis que atraviesan los productores de arroz. Ellos iniciaron medidas de protesta desde el lunes 25 de mayo, exigiendo al Gobierno nacional declararlos en estado de emergencia y que cierren las fronteras para que no ingrese el mismo grano, pero procedente de Uruguay, Brasil y países de Asia.

Los factores externos como la guerra en Medio Oriente encarecen la producción de alimentos.

Al respecto, el presidente de la SADA, aseguró que el Estado siempre tiene que dar prioridad a su gente y entre nosotros ayudarnos también. “Esas importaciones deben darse cuando no hay cosechas en nuestro país, cuando no podemos abastecer, pero no ahora cuando hay arroz en abundancia. Asimismo, el amigo de un peruano tiene que ser siempre primero, otro peruano”. Y es que lo mismo suele suceder con otros productos en plena cosecha como la papa, el ajo y la cebolla.

Por su parte, el presidente de la Junta Regional de Usuarios de Arequipa aseguró: “Primero es mi producción nacional, después el resto. Primero es mi agricultor que se saca el ancho para llevar alimentos de alta calidad a las mesas peruanas. Primero es él. Hay que apoyarlo y no hacerlo competir en desigualdad de condiciones”.

Los canales de regadío no están en buen estado, en algunos el agua se filtra.

Por todo lo desglosado, todos los entrevistados exigieron a los tres niveles de gobierno condiciones justas para ejercer su valiosa labor de alimentar al Perú; que el Estado esté con ellos tras recibir los golpes de la coyuntura internacional, que fomente créditos reales a través de Agrobanco, que priorice el bienestar de los productos nacionales sobre los importados y que mejore la infraestructura hidráulica y vial.

El olvido estatal de la agricultura es el olvido de nuestra propia salud y futuro; si no dignificamos a quienes labran la tierra para alimentarnos, ninguna sociedad podrá sanar ni prosperar.

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