Choque en Chiguata deja 16 pasajeros heridos
Un bus interprovincial y una cúster de transporte público colisionaron en el sector de La Victoria, cerca de Portales de Chiguata. Los afectados fueron derivados a clínicas y establecimientos de salud, mientras la Policía investiga si hubo exceso de velocidad, falla mecánica o falta de control en la ruta.
Al menos 16 pasajeros resultaron heridos tras el choque entre un bus interprovincial y una cúster de transporte público en el sector de La Victoria, en el distrito de Chiguata. El accidente ocurrió en la ruta de salida hacia zonas altas de Moquegua y volvió a poner en alerta la seguridad del transporte que circula por este corredor vial.
Según testigos, el accidente se produjo aproximadamente a las 8:14 de la mañana de ayer, a la altura de Portales de Chiguata. La unidad interprovincial, identificada preliminarmente con placa A1D-968, habría impactado por alcance contra una cúster de servicio público.
En un primer momento se informó de ocho heridos, pero la cifra aumentó conforme los pasajeros fueron atendidos y trasladados. Personal de la Policía Nacional, Serenazgo de Chiguata y bomberos acudió al lugar para auxiliar a los afectados y controlar la emergencia.
Testigos indicaron que el bus se dirigía hacia los distritos de Yunga e Ichuña, en la parte alta de Moquegua, cuando ocurrió el impacto. La unidad habría partido con una importante cantidad de pasajeros, algunos de pie, lo que agravó el riesgo al momento del choque, pues varios ocupantes fueron lanzados hacia adelante.
Una de las pasajeras afectadas, identificada como Rosa Apaza Sopa, relató que la unidad en la que viajaba se había detenido para recoger pasajeros, entre ellos escolares, cuando fue impactada por la parte posterior. La mujer sufrió golpes en brazos y manos, mientras su menor hijo también presentó dolores tras el accidente.
Según su testimonio, el tramo donde ocurrió el choque representa un riesgo constante por la velocidad con la que circulan algunas unidades. La pasajera advirtió que en esa zona suelen esperar escolares, comerciantes y vecinos que se trasladan hacia Chiguata, lo que incrementa la exposición de la población a nuevos accidentes.
La mayoría de heridos presentaría lesiones leves, aunque algunos permanecieron en observación médica para descartar complicaciones. Los afectados fueron derivados a la clínica Auna y otros establecimientos, mientras familiares y pasajeros esperaban información sobre la atención y el estado de salud de los lesionados.
Otro punto observado tras el siniestro fue la atención médica de los heridos y la cobertura del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito. Según los heridos, ambas unidades contaban con AFOCAT, por lo que la atención de los pasajeros heridos demoró varias horas ante la falta de cobertura.
La Policía deberá determinar la velocidad de los vehículos, el estado mecánico de las unidades, la responsabilidad de los conductores y las condiciones en las que operaban. También deberá esclarecer si el bus circulaba con exceso de pasajeros o si existieron fallas de frenos, hipótesis mencionadas por testigos tras el accidente.
El choque en Chiguata no solo deja una cifra de heridos, sino una advertencia sobre rutas donde el transporte público circula con débil fiscalización y alta exposición para pasajeros, escolares y vecinos. La respuesta no puede limitarse al parte policial: se requiere control permanente, revisión documentaria y supervisión real antes de que un nuevo accidente cobre consecuencias mayores.
