Vecinos de Mariano Melgar protestan por falta de agua potable
Familias de la calle Trujillo denunciaron que llevan más de una semana sin servicio de agua potable. Aseguran que compran bidones, trasladan ropa a otros distritos y reciben cisternas con agua turbia.
RESPONSABILIZAN A SEDAPAR
Vecinos de la calle Trujillo, en el distrito de Mariano Melgar, protestaron con baldes y bidones vacíos tras denunciar que llevan más de una semana sin agua potable. La emergencia afecta a familias ubicadas cerca de la intersección con la Av. Perú, donde los pobladores exigieron una respuesta inmediata de Sedapar y de la municipalidad distrital.
Fátima Bustamante, vecina del lugar, señaló que la falta del servicio les impide realizar actividades básicas como cocinar, asearse, lavar ropa y atender a niños y adultos mayores. “No tenemos para desayunar ni para nuestros alimentos”, reclamaron durante la protesta, mientras mostraban recipientes completamente vacíos como símbolo del abandono que aseguran padecer.
La situación también está golpeando la economía familiar. Según los vecinos, cada balde de agua puede costar entre S/2 y S/3, gasto que se vuelve insostenible para hogares con varios integrantes. Algunas familias indicaron que deben comprar bidones o trasladarse a mercados y otros sectores para conseguir agua potable.
La escasez obligó además a varios vecinos a llevar sacos de ropa sucia hacia lavanderías del Cercado de Arequipa u otros puntos donde sí cuentan con servicio. Los vecinos advirtieron que ya no se trata de una incomodidad temporal, sino de una afectación directa a la higiene, la alimentación y la rutina diaria.
Yessenia Lipa, una de las vecinas afectadas, manifestó que uno de los reclamos más graves apunta a la calidad del agua entregada mediante cisternas. Los pobladores denunciaron que, cuando llega apoyo, el agua se observa turbia y genera dudas sobre si es apta para el consumo. También cuestionaron si estas unidades reciben mantenimiento adecuado antes de abastecer a la población.
Los afectados criticaron la falta de comunicación clara de Sedapar. Según indicaron, primero se les informó que el servicio volvería el miércoles y luego en la madrugada del día siguiente; sin embargo, el agua no retornó. Para los vecinos, esos anuncios incumplidos aumentaron la indignación y la sensación de burla.
El malestar también alcanzó al alcalde distrital de Mariano Melgar, Óscar Ayala. Los vecinos exigieron que la autoridad se pronuncie y gestione apoyo urgente para las zonas afectadas, al considerar que el problema no se limita a una cuadra, sino que comprometería a otros sectores del distrito, incluidas partes altas como Alto San Martín.
Los vecinos pidieron la presencia de representantes de Sedapar para explicar el origen del corte, el plazo real de reposición y el plan de abastecimiento mientras dure la emergencia. La población reclama información directa, no solo visitas de supervisión o promesas sin cumplimiento.
La falta de agua potable en Mariano Melgar expone una vulnerabilidad crítica en un servicio esencial. Cuando una familia no puede cocinar, lavar, asearse ni atender a sus niños o adultos mayores, el problema deja de ser operativo y se convierte en una emergencia sanitaria que exige intervención coordinada.
El reclamo vecinal es concreto: restablecimiento del servicio, distribución segura de agua y una explicación pública sobre las causas del desabastecimiento. En una ciudad donde el acceso al agua define condiciones mínimas de vida, ninguna familia debería enfrentar más de una semana con baldes vacíos y respuestas pendientes.
