Adolescente muere en restaurante de Cayma
Un menor de 16 años falleció en un presunto accidente laboral ocurrido en el restaurante Mirador de Chilina, en Acequia Alta. La Policía, Fiscalía, Municipalidad de Cayma y Sunafil iniciaron las investigaciones si hubo fallas de seguridad, autorización laboral y mantenimiento del elevador.
Un adolescente de 16 años falleció ayer sábado dentro del restaurante Mirador de Chilina, ubicado en la sexta cuadra de la Av. Arequipa, en el sector de Acequia Alta, distrito de Cayma, tras caer de un elevador montacarga. El hecho ocurrió antes de las 13:00 horas del sábado 16 de mayo y es investigado como un presunto accidente laboral en el establecimiento.
De acuerdo con información preliminar, el menor habría estado realizando labores en el local cuando se produjo el accidente. Una de las primeras versiones señala que el joven habría caído junto con el elevador desde un nivel superior; sin embargo, la dinámica exacta del hecho deberá ser determinada por la Policía Nacional y el Ministerio Público.
El fuerte ruido generado por la caída del montacarga alertó a trabajadores del área de cocina, quienes comunicaron la emergencia a la Compañía de Bomberos y a unidades de Serenazgo de la Municipalidad Distrital de Cayma. Al llegar al restaurante, los equipos de auxilio solo pudieron confirmar el fallecimiento del adolescente.
Hasta el establecimiento acudieron efectivos de la comisaría de Acequia Alta, personal de Serenazgo, paramédicos, fiscalizadores municipales y representantes de Defensa Civil. Las diligencias se iniciaron en el interior del local, mientras se esperaba la presencia del Ministerio Público para autorizar el levantamiento del cuerpo y continuar con las investigaciones de ley.
Funcionarios municipales informaron, de manera preliminar, que el restaurante contaría con licencia de funcionamiento indeterminada y certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones vigente. No obstante, esa documentación no cierra el caso, pues las autoridades deberán verificar las condiciones reales del ambiente laboral, el estado del equipo involucrado y las medidas de seguridad aplicadas.
El caso adquiere especial gravedad por tratarse de un menor de edad. Según la versión inicial atribuida a su madre, el adolescente acudía a trabajar los días sábados, por lo que corresponderá establecer si contaba con autorización laboral, qué funciones cumplía y si la actividad que realizaba estaba permitida bajo la normativa sobre trabajo adolescente.
La muerte del adolescente en Cayma coloca bajo investigación la seguridad laboral en establecimientos privados y la fiscalización del trabajo de menores. Más allá de los permisos municipales, la Policía, la Fiscalía y Sunafil deberán determinar si hubo mantenimiento adecuado, prevención efectiva y responsabilidades por una tragedia que compromete directamente la protección de la vida en el centro de trabajo.
