4-2
Jauría mata a adulta mayor
en distrito de Cerro Colorado.

Comerciante en Avelino Cáceres fue atacada por jauría perros.
Aurora Barreda Huanca, comerciante de la plataforma Andrés Avelino Cáceres, murió tras ser atacada por cerca de diez perros cuando se dirigía a pagar una maquinaria para nivelar el terreno de sus hijos. Vecinos denuncian agresiones anteriores de canes provenientes de una chanchería y exigen intervención municipal.
Una adulta mayor identificada como Aurora Barreda Huanca, de 72 años, murió tras ser atacada por una jauría de perros cuando caminaba por la Asociación San Pedro y San Pablo, en el distrito de Cerro Colorado. La víctima, comerciante de la plataforma comercial Andrés Avelino Cáceres, se dirigía a pagar la máquina que iba a nivelar un terreno de sus hijos cuando fue sorprendida por los animales.
Según la información preliminar, Aurora Barreda fue rodeada por aproximadamente diez perros en plena vía pública. La agresión le provocó heridas graves que terminaron causándole la muerte antes de que pudiera recibir auxilio oportuno. El hecho generó consternación entre los vecinos de la zona, quienes aseguraron que el peligro ya había sido advertido anteriormente.
Los pobladores denunciaron que no sería la primera vez que canes provenientes de una chanchería cercana atacan a personas que transitan por el sector. De acuerdo con sus testimonios, en la zona ya se habrían registrado mordeduras y agresiones previas, sin que se adopten medidas suficientes para controlar la presencia de animales sueltos.
La denuncia vecinal apunta a la posible responsabilidad del propietario de una granja porcina ubicada cerca del lugar del ataque. Según los pobladores, los perros pertenecerían a dicho predio y serían utilizados como guardianes, pero permanecerían sin el control adecuado. Esta versión deberá ser corroborada por las autoridades competentes para determinar eventuales responsabilidades.
El caso expone una problemática mayor en Cerro Colorado: la crianza irresponsable de perros, la presencia de animales sin supervisión en espacios públicos y la débil fiscalización municipal en zonas de expansión urbana. En sectores donde conviven viviendas, terrenos, granjas y caminos vecinales, una jauría puede convertirse en un riesgo directo para niños, adultos mayores y trabajadores.
Desde la Gerencia Regional de Salud de Arequipa, el coordinador del área de Zoonosis, Carlos Gonzales Bedregal, informó que el caso no fue notificado formalmente por un establecimiento de salud, debido a que la víctima falleció y el cuerpo fue trasladado a la morgue. Sin embargo, advirtió que los accidentes por mordedura de canes se mantienen en niveles preocupantes en la región.
De acuerdo con la autoridad sanitaria, Arequipa registra más de 3 500 ataques de perros en lo que va del año. Los distritos con mayor incidencia son Cerro Colorado, Paucarpata, Cayma y Yura, zonas donde el crecimiento de la población canina, la presencia de animales en la calle y la falta de tenencia responsable elevan el riesgo de nuevos incidentes.
Gonzales remarcó que toda persona atacada por un perro debe acudir de inmediato al establecimiento de salud más cercano para recibir evaluación médica, tratamiento oportuno y, si corresponde, vacuna antirrábica humana. También recomendó lavar la herida con abundante agua y jabón, identificar al animal agresor y evitar que las mascotas permanezcan en la vía pública sin supervisión.
La Ley N.° 27596, que regula el régimen jurídico de canes en el país, establece obligaciones sobre la crianza, tenencia y control de estos animales, especialmente cuando pueden representar riesgo para la integridad de las personas. En ese marco, los municipios tienen un rol clave en la fiscalización, registro y control, mientras que los propietarios deben garantizar que sus animales no pongan en peligro a terceros.
La muerte de Aurora Barreda Huanca no puede quedar como un hecho aislado. El caso exige identificar a los responsables, verificar si existieron denuncias previas y adoptar medidas concretas de prevención en Cerro Colorado. En una ciudad que ya supera las 3 500 mordeduras de canes, la falta de control dejó de ser una omisión menor para convertirse en un problema urgente de seguridad ciudadana y salud pública.
