El órgano Loret: legado histórico y

artístico de la Catedral de Arequipa

El magnífico órgano de doce metros que se levanta imponente en el Coro de la Basílica Catedral de Arequipa es un hermoso instrumento del que brota una música hermosa que inunda el espacio sagrado de celestiales melodías.  

Por Julio Lopera Quintanilla.(*)

El órgano Loret  está constituido por un sistema que consta de dos teclados manuales de cincuenta y cuatro notas, un teclado de pedal de veinticinco notas, once registros en el gran órgano, siete registros en el positivo y  seis registros en los pedales. Tiene mil doscientos seis tubos, tres fuelles y un motor eléctrico con sistema de silenciador.

Este hermoso instrumento  está coronado por tres extraordinarias estatuas realizadas en madera; una representa al David bíblico y las otras dos a los  ángeles que lo flanquean.

El  órgano tuvo tres antecesores. Dos  que fueron reducidos a cenizas en de 1784, el día fatídico en el que perdimos a nuestra Catedral devorada por un fuego inclemente. El tercero se destruyó en el terremoto  del 1 de diciembre de 1844  según refieren los testimonios del sacerdote e historiador que fue primer párroco de Cayma, don Juan Domingo Zamácola y Jáuregui.

En 1850, el famoso científico arequipeño Mariano de Rivero y Ustariz en su condición de Cónsul General del Perú en Bélgica previas coordinaciones con el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú y con el Museo de los Instrumentos de Bélgica se presentó en los talleres de Loret para solicitar la fabricación de un nuevo órgano para la catedral. Es así que fue fabricado en Bruselas en 1852 por el famoso organero  belga Francois Loret, quien por razones de trabajo no pudiendo venir a Arequipa para la instalación, envió en su lugar al organero  Theodore Scholten que inició el procedimiento el 18 de marzo de 1854.

EL proceso tuvo serias deficiencias porque no fue instalado por su fabricante. Lo cierto, es que el órgano cayó en desuso durante varios años. En 1898 el organero italiano Innocenzio Foglia fue llamado para refaccionar el órgano pero las modificaciones que introdujo  resultaron inapropiadas. Al poco tiempo el órgano fue abandonado porque al parecer la Catedral de Arequipa no contaba con un organista conocedor de su oficio.

En 1947 el padre Francisco Lazo revisó el funcionamiento del instrumento musical  pudiendo verificar  que este se encontraba lleno de polvo  y en un estado lamentable. El órgano cayó de nuevo en el olvido.

En 1962, el limeño Eduardo Juárez intentó refaccionar el órgano pero cometió el error de ajustar los trémolos sin obtener un resultado positivo. Mutiló la cañutería cuando trataba de afinar el instrumento. De nuevo nuestro órgano sufrió graves daños y quedó nuevamente por varios años en el abandono. Diez años después, a solicitud de monseñor Leónidas Bernedo Málaga,  Deán del Cabildo Metropolitano de Arequipa,  Domingo Gamboa ajustó el sistema mecánico del órgano.

En 1987 en virtud de las  coordinaciones que realizó el doctor Julio Ego-Aguirre, Embajador del Perú en Bélgica con el Ministerio de Relaciones Exteriores y Cooperación Técnica de Bélgica y el Museo de Instrumentos de Bélgica Bruselas envió al especialista Luc Lannoo, quien hizo un informe preliminar sobre el órgano. Hacia 1988, varios organeros de la firma Loncke Orbelbouw desmontaron el instrumento y en 1989 las piezas del órgano se enviaron a Bruselas. Hacia abril del 1991, después de los trabajos realizados por la misión belga, el órgano se reinauguro.

El 2001 nuestra ciudad fue asolada por un terrible terremoto que   dejó en un lamentable estado al hermoso instrumento, durante el sismo una buena cantidad de cascotes impactaron en la fachada y en el interior del órgano ocasionando varios daños que se trataron de resolver en diferentes momentos; pero no fue hasta el año  2012 en que monseñor Javier del Rio Alba, Arzobispo de Arequipa, y el Cabildo Metropolitano de Arequipa decidieron abordar de manera seria la restauración completa del maravilloso órgano de la Catedral.

La parte exterior del instrumentó aparecía desencajada, los tubos de la fachada se encontraban bastante desmejorados, los mecanismos y teclados tenían problemas de accionamiento. El Loret  no tenía el sonido majestuoso que debía tener.   

Con la finalidad de darle de nuevo al órgano su antigua presencia y lograr que este tuviera un adecuado funcionamiento el Cabildo Metropolitano de Arequipa  convocó a varias compañías para que diseñen proyectos de restauración confiriéndose los trabajos a la empresa Blancafort de Barcelona. El proceso de la restauración fue complejo y comprendió varias etapas: resolver el problema de las fugas de aire y caídas de presión, reparar y completar los tubos faltantes devolviéndoles su forma original, restituir la parte del Registro Flauta abierta del Teclado Positivo, restaurar los manuales, reparar la persiana, recuperar el sello de porcelana, restituir la unión del Pedal con el Gran Órgano, reparar  el Pedal de la Consola, corregir las imperfecciones del mueble, añadir una barandilla para el piso superior, ajustar las puertas de la parte trasera y sus respectivos cierres y restaurar la fachada. Todo fue un éxito.

Las intervenciones que se realizaron estuvieron a cargo de dos equipos de trabajo, uno estuvo constituido por operarios  de Arequipa que restauraron la caja, el mueble y los tubos de fachada, bajo la dirección de la arquitecta María Alejandra Cuzzi. Los trabajos de limpieza, ajuste y restauración de los mecanismos y tubos así como la afinación final fueron realizados por el grupo de organeros de la compañía española Blancafort OM bajo la dirección de Albert Blancafort. Todo este importante proceso se pudo llevar a cabo gracias a la gestión de la Sra. Lucia Pastor de Chirinos, administradora del Cabildo.

(*) Centro Cultural Unsa.

RESALTAR

Actualmente el Loret es tocado en solemnidades importantes, conciertos de música sacra y en las misas dominicales por los conocidos músicos Hugo Cueto Vásquez, Pilar Lopera Quintanilla y Sofía Guillen Solis. El extraordinario órgano Loret de la catedral de Arequipa es un hermoso instrumento que destaca por tener una imponente estructura, un  estado de conservación ideal que destacan su valor estético e histórico. Monseñor Javier del Rio Alba, Arzobispo de Arequipa expresó al referirse al órgano de la Catedral: “Este instrumento es parte vital del patrimonio monumental, cultural y artístico de Arequipa”.  

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