Anciana que cayó a canal de regadío tiene pulmonía
Juana Ollachica Cama, adulta mayor de 77 años y quechuahablante, presenta un cuadro de pulmonía luego de caer a un canal de regadío cubierto solo con triplay en la Av. Daniel Alcides Carrión. Su familia pide apoyo, atención médica y responsabilidades por una caída que pudo evitarse.
Juana Ollachica Cama, de 77 años, presenta un cuadro de pulmonía luego de caer a un canal de regadío abierto en la Av. Daniel Alcides Carrión, frente a la morgue central de Arequipa. Lo que empezó como una caída en una vía pública terminó convirtiéndose en un problema de salud que hoy mantiene preocupada a su familia, que denuncia falta de señalización y exige responsabilidades.
La adulta mayor caminaba junto a su nieto Ronald Saico cuando pisó una cobertura de triplay colocada sobre el canal. Según el testimonio familiar, la madera cedió y Juana cayó al interior del forado, donde había agua acumulada. La zona, aseguran, no contaba con cerco de seguridad ni advertencias visibles para los peatones.
Ronald tuvo que lanzarse al canal para rescatar a su abuela. El joven relató que el agua le llegaba por encima de la cintura y que Juana, por su edad, el susto y sus dificultades de visión en uno de sus ojos, no podía salir por sus propios medios. De no haber estado acompañada por él, la caída pudo terminar en una tragedia mayor.
Juana es quechuahablante y llegó desde Chivay a Arequipa para atender problemas de salud. Tras el accidente, quedó empapada, golpeada y afectada emocionalmente. Con el paso de los días, su familia notó que la tos se intensificaba, que los dolores aumentaban y que su cuerpo ya no respondía con normalidad.
Sus familiares aseguran que la adulta mayor presenta dolor en la espalda, cabeza, pecho, cintura y abdomen, además de tos persistente y decaimiento. La preocupación mayor es la neumonía que, según la familia, habría aparecido después de la caída y de la exposición al agua, agravando una condición ya vulnerable por su edad.
El caso también tiene un rostro familiar. Ronald Saico dejó de trabajar para acompañarla, traducirle del quechua al castellano y gestionar su atención médica. La familia permanece temporalmente en Arequipa, alojada en casa de parientes, sin contar con los recursos suficientes para cubrir todos los gastos que demanda su recuperación.
La caída de Juana no solo expone una emergencia individual, sino una falla en la seguridad urbana. La Av. Daniel Alcides Carrión es una zona de tránsito constante por su cercanía al Hospital Honorio Delgado, la morgue central y dependencias de medicina legal, por donde circulan pacientes, adultos mayores, familiares y trabajadores.
Los familiares sostienen que representantes vinculados a la Junta de Usuarios tomaron contacto con ellos, pero esperan que ese acercamiento se traduzca en apoyo concreto. Para la familia, no basta con preguntar por la salud de Juana: se necesita asumir gastos, corregir el peligro y determinar quién dejó el canal en esas condiciones.
El caso revela la vulnerabilidad de quienes transitan por la ciudad con limitaciones físicas, edad avanzada o barreras de idioma. Para una adulta mayor que no domina el castellano y tiene problemas de visión, una tabla mal colocada sobre un canal abierto no es un detalle menor, sino una amenaza directa contra su vida y su salud.
